De las uvas a la maleta: las cábalas con las que muchos despiden el 2025 y reciben el 2026

La noche de este miércoles, 31 de diciembre, el 2025 baja el telón y el 2026 se asoma con promesas nuevas. Mientras el reloj se acerca a la medianoche, en muchas casas no solo se preparan brindis y abrazos, sino también un pequeño ritual cargado de fe, humor y esperanza: las clásicas cábalas de Año Nuevo.

Cada quien elige las suyas, algunas heredadas de la familia, otras adoptadas con el tiempo. Aquí va un recorrido por las más populares para empezar el año con buen augurio.

Las infaltables 12 uvas
Cuando suenan las campanadas, una uva por cada deseo. Así de simple —y de intenso— es este ritual. Abundancia, salud, trabajo, amor… todo cabe en esos doce segundos de concentración y fe, mientras se mastica rápido y se piensa aún más rápido.

Un anillo en la copa
Antes del brindis, algunos deslizan un anillo —mejor si es de oro— dentro de la copa. Dicen que atrae estabilidad, prosperidad y amor. Para los solteros, puede anunciar boda; para las parejas, fortalecer la relación. Lo importante: no olvidar retirarlo antes del primer sorbo.

Vestirse de blanco
La ropa blanca no es solo elegante: la superstición asegura que ayuda a espantar enfermedades y a comenzar el año con energías limpias. Una forma simbólica de “empezar de cero”.

Lentejas para la abundancia
Este pequeño grano concentra varias creencias. Comer lentejas al iniciar el año simboliza prosperidad. Lanzarlas secas de abajo hacia arriba sobre uno mismo invoca abundancia. Y guardarlas en la cartera, según los más fieles, atrae dinero durante los meses que vienen.

Cuidado con el primer abrazo
Si el amor está entre tus metas para el 2026, hay que planificar bien la medianoche. La creencia dice que el primer abrazo debe ser a alguien del sexo opuesto. Y, para reforzar el pedido, ropa interior roja. Por si acaso.

Maleta en mano, aunque sea una vuelta a la manzana
Viajar es el deseo de muchos, y la cábala lo refleja. Al sonar las doce, tomar una maleta y salir a dar una vuelta a la cuadra augura un año lleno de viajes. ¿Vergüenza con los vecinos? Hay versión indoor: subirse a una silla con la maleta también cuenta.

Intercambiar ropa para fortalecer la relación
Algunas parejas creen que cambiarse una prenda a medianoche sella la unión para el nuevo año. Un gesto simple, cargado de simbolismo.

El salero lleno
Antes de que termine el año, rellenar el salero es señal de abundancia. Un detalle pequeño que, según la tradición, puede marcar la diferencia.

Al final, más allá de si funcionan o no, las cábalas tienen algo en común: nos permiten despedir un año intenso con ilusión y recibir el nuevo con una sonrisa. Porque, a veces, creer también es una forma de empezar.

El Deber