La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) dictará mañana la sentencia en el caso de la desaparición forzada del exdiputado Juan Carlos Flores Bedregal. Olga Flores, la hermana del también dirigente del Partido Obrero Revolucionario (POR), espera una resolución “ejemplar e histórica” contra el Estado, pese a que durante el gobierno de Evo Morales hubo discriminación y se negó a darles información sobre el crimen y los “narcomilitares” responsables.

En contacto con Página Siete, la hermana del dirigente recordó que la denuncia se presentó en 2006, el año en que Morales -líder del MAS- comenzó su primera gestión como mandatario. Para Flores, los responsables de que el proceso haya durado 17 años son los funcionarios de ese gobierno, que de forma “sistemática” negaron información.
“Nuestra esperanza estaba con el régimen de Evo Morales, que (al inicio de su gobierno, en 2006) hizo un minuto de silencio (por las víctimas de las dictaduras), pero lograr información con ellos fue más difícil que cuando estaba la dictadura de (Hugo) Banzer. Fuimos vilipendiados por el propio Morales, que dijo que nosotros queríamos negociar nuestros muertos, fuimos hostigados, incluso me llegaron a detener”, relató Olga Flores a Página Siete.
En criterio de Flores, los representantes del Estado no lograron demostrar que cumplieron con su trabajo en la investigación por la desaparición de su hermano y, al contrario, incurrieron en maniobras dilatorias y actos demagógicos con el fin de justificar la retardación de justicia.
“Lo más doloroso de todo este proceso fue durante la dictadura militar, pero lo más duro y en lo que todos estos años se nos ha ido la vida fue la búsqueda de justicia contra los ‘narcomilitares’ que protegieron y continúan protegiendo a los asesinos, hasta el momento no hay justicia”, señaló Flores.
Explicó que entre los descargos del Estado se informó a la Corte IDH que se desclasificaron los expedientes militares de los tiempos de la dictadura, pero Flores ejemplificó y dijo que de haber sido así, ya habrían esclarecido la desaparición del cuerpo de su hermano y esa es una información que 43 años después de su asesinato, el 17 de julio de 1980 en la Central Obrera Boliviana (COB), no se conoce.
“Estoy muy nerviosa, cuando mi hermano desapareció yo era jovencita, ahora soy una persona de la tercera edad”, señaló Flores. Junto a los restos del exdiputado Flores también desaparecieron los del líder político Marcelo Quiroga Santa Cruz.
De acuerdo con uno de los testigos, Flores, entonces de 28 años, y Quiroga Santa Cruz, de 49, fueron víctimas de una ráfaga de metralleta al interior del edificio de la COB. El grupo paramilitar introdujo sus cuerpos heridos a ambulancias y desde ese momento se desconoce su ubicación.
Olga Flores tiene esperanzas en que la Corte IDH enfoque su sentencia en tres puntos. El primero es que ordene al Estado la entrega de información escondida por militares, que representaría la verdadera desclasificación de los archivos del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
El segundo punto es abrir una nueva investigación, no solo para dar con los restos de su hermano, sino también para sancionar a quienes ocultaron la información todo este tiempo. El tercer punto es el resarcimiento económico y moral para sus familiares, que sufrieron acoso político, represión, discriminación y detenciones indebidas, tanto en gobiernos militares como durante el “régimen” de Evo Morales.
Sobre el resarcimiento, se tiene el registro de un “Acto de Rendición de Honores Póstumos” en favor de Flores, realizado en la Cámara de Diputados el 18 de abril de 2022, gestionado por el procurador del Estado, Wilfredo Chávez.
En un comunicado de la Cámara de Diputados se menciona que “con la intermediación de la CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos), se logró una solución amistosa, suscrita por Chávez el 9 de julio de 2021, estableciéndose, además y mediante Ley N° 1412, su declaratoria de Mártir de la Democracia y creándose un Premio a la Democracia que llevará su nombre”. Se desconoce si este reconocimiento, entregado a Adela Villamil, viuda de Flores, influirá en el fallo que dictará mañana la Corte IDH.
“El fallo de la Corte será vinculante, es inapelable y se hará seguimiento hasta que el Estado cumpla. Lo que aspiramos es a que finalmente se esclarezca el crimen y el fallo sea un precedente que para que no vuelvan a esconder información de las víctimas de la dictadura”, concluyó Flores.
“Nuestra esperanza estaba con el régimen de Evo Morales, pero fue más difícil que la dictadura de Banzer”.
Olga Flores
“Los más doloroso fue durante la dictadura militar, pero lo más duro fue la búsqueda de justicia”.
Olga Flores
Página Siete
