Ante la justicia británica que examina su demanda de extradición de Julian Assange, Estados Unidos puso ayer en entredicho el riesgo de suicidio y dio garantías sobre el tratamiento que recibirá el fundador de WikiLeaks si se le entrega.

Reclamado por una filtración masiva de documentos clasificados, el australiano Julian Assange, de 50 años, enfrenta una pena de 175 años de prisión en Estados Unidos, en un caso calificado de ataque contra la libertad de prensa por sus seguidores. Estados Unidos espera convencer al tribunal para extraditarlo.
AFP
