Bolivia activó una negociación con la Unión Europea (UE) para el intercambio de información con la Europol. El entendimiento apunta a mejorar la lucha contra el narcotráfico, así como el crimen organizado.

“Hemos iniciado un diálogo entre Europol, la Unión Europea y el Estado boliviano para cumplir un acuerdo de intercambio de información”, dijo ayer a EL DEBER el embajador de la UE, Michael Dóczy.
El representante diplomático explicó que los detalles de estas conversaciones se están manejando en Bruselas, la sede de la UE. “Es una decisión de la Comisión Europea que ha dado luz verde para comenzar con este diálogo con el Gobierno”, remarcó el embajador Dóczy.
En ese contexto explicó que este 28 de septiembre se desarrollará en Bruselas una reunión entre los ministros del Interior de Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador y Panamá que son parte del Comité Latinoamericano de Seguridad (Clasi) con sus pares del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de la UE (JAI), precisamente para analizar los desafíos que enfrenta la región, entre ellos el narcotráfico y el crimen organizado.
“Está claro que la información sobre narcotráfico, relacionada con la cocaína que llega desde Sudamérica a los puertos de la Unión Europea es muy preocupante.
También está el tema del crimen organizado que fue parte de la cumbre entre la Celac (la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe) y la Unión Europea”, sostuvo el diplomático.
Los mandatarios de la Celac y de Europa se reunieron el 18 de julio en Bruselas tras una pausa de cinco años. Ambos bloques proyectaron acuerdos de cooperación para enfrentar desafíos ambientales, económicos y de seguridad, como es el caso de la negociación en curso con Bolivia.
La Europol ya coopera con varias naciones de Sudamérica. De hecho, se han ejecutado operativos conjuntos, especialmente en Paraguay y Brasil, para anular a las organizaciones que trafican cocaína con destino a Europa.
Hay más droga. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) destruyó 30 laboratorios de cristalización de cocaína en Bolivia desde enero hasta septiembre y la cifra ya supera el registro de 2022, cuando 23 de esas factorías fueron destruidas.
Bolivia es considerado país tránsito de cocaína, pero al mismo tiempo los datos del Gobierno reflejan producción de esta droga.
El Deber
