El exministro de Gobierno Carlos Romero firmó en 2015 un convenio con su similar de Ecuador, José Serrano, para cooperación en temas de seguridad, durante el gobierno de Rafael Correa. Este acuerdo fue suscrito en el marco de la “Semana de la Seguridad Ciudadana 2015”.

“La planificación estratégica y operativa de la gestión policial en materia preventiva, investigativa, administrativa, legal, intercambio de información y la transferencia de experiencias y buenas prácticas policiales y civiles”, detalla parte del documento firmado por las exautoridades, el 21 octubre del 2015.
Mediante el acuerdo ambos países quedaron en intercambiar conocimientos y asesorías de seguridad ciudadana, migración, narcotráfico y otros temas.
“La firma de este convenio, tendrá una duración de cinco años”, indicó entonces Serrano.
Además el convenio intergubernamental hacía posible la aplicación de ejes estratégicos para que las instituciones policiales, de ambas naciones, fortalezcan sus áreas preventiva e investigativa. También se viabilizó el apoyo para lograr un modelo de gestión desconcentrada de los servicio que brindan las fuerzas del orden.
En pasados días, el actual ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, dijo que de manera “extraoficial” existe la información de que el Gobierno ecuatoriano, encabezado por el expresidente Lenín Moreno, prestó a la gestión de Jeanine Añez “munición de guerra” en 2019. Este dato no fue confirmado, pero sí el préstamo de material antidisturbios.
Las declaraciones de Del Castillo surgieron luego de que la extitular de la cartera de comunicación Roxana Lizárraga declaró que ella gestionó en noviembre de 2019 el empréstito de gases lacrimógenos “con un gobierno amigo”. Aseveró que esas municiones no letales no fueron devueltas.
La semana pasada, la comandante general de la Policía de Ecuador, Tannya Varela, explicó que su institución no usa armamento letal para el control del orden público. Confirmó que se prestó gases lacrimógenos a Bolivia, dentro del marco de la cooperación y los convenios que se tiene entre los países de la región.
Otro aspecto que resaltó es que existen asociaciones de las policías de Sudamérica, instancias que facilitan la ayuda y la colaboración. Explicó que existen acuerdos interinstitucionales que permiten el apoyo para el préstamo de municiones antidisturbios.
“Hay cooperación internacional entre las policías. (…) No solo intercambiamos información. Si se necesitan, intercambiamos gases, los prestamos. A Ecuador nos prestó Perú, nos prestó Colombia. (…) Lo que queremos es que Bolivia nos devuelva (los gases lacrimógenos). Lo que Bolivia debía hacer es devolvernos lo que les hemos prestado”, afirmó.
Página Siete
