Tres miembros de una familia fueron victimados a sangre fría en menos de cinco meses. Padre e hijo fallecieron en Santa Cruz y otro de los hijos fue atacada a tiros, pero sobrevivió, en Brasil.

El primer hecho ocurrió el 28 de septiembre de 2022, cuando Flavio Bernum Junior de Almeida fue abatido con un arma 9 milímetros que al menos disparó 38 veces para asegurar su muerte.
El crimen ocurrió justo antes que Junior ingrese a su domicilio ubicado en un condominio del Canal Isuto, entre 4to y 5to anillo, zona residencial de la ciudad de Santa Cruz.
Marcio Rabello M. T., alias “Franguinho” es integrante del Primer Comando de la Capital (PCC) y acompañaba a Junior de Almeida, pero sobrevivió al ataque.
Según las investigaciones, fue cómplice del asesinato porque ingresó en contradicciones sobre su presencia en la escena del crimen, por ello, fue enviado con detención preventiva, pero despues fue favorecido con medidas sustitutivas.
“En el hecho ocurrido en septiembre, hay una persona de nacionalidad brasileña se lo cautela y se dispone su detención preventiva (…) esta persona vino buscando su libertad, el Ministerio Público realizó toda la diligencia para que continue detenido, pero se ha concedido que pueda defenderse en medidas sustitutas”, indicó el fiscal departamental, Roger Mariaca, en entrevista con Red Uno.
Aseveró que el Ministerio Público está a la espera de la apelación de la decisión judicial para que el juez revoque las medidas sustitutivas y el sospechoso retorne a la cárcel.
La segunda arremetida fue ayer 2 de febrero, los sicarios atentaron contra Felipe Carlos Almeida, hermano del victimado en Santa Cruz.
El brasileño sufrió un atentado en su bufete de abogados en la capital del estado de Mato Grosso, Cuiabá (Brasil). Según medios digitales de Brasil, dos sicarios llegaron a la oficina del joven de 31 años y dispararon en su pecho y su brazo.
Tras este hecho, en el municipio fronterizo de San Ignacio (Santa Cruz) el padre de ambos jóvenes brasileños, Flavio Berdum de Almeida, fue atacado a balazos por sicarios que luego escaparon sin rumbo.
Este ciudadano era un empresario que se dedicaba a la venta de maquinaria pesada, pero se presume que tenía nexos con el narcotráfico. Ante esta situación hay hipótesis que el hecho de sangre podría tratarse de un ajuste de cuentas ya que las víctimas tienen antecedentes de actos ligados al narcotráfico.
La Policía y la Fiscalía investigarán los posibles nexos entre los ataques a tres miembros de la familia Almeida, principalmente a los que ocurrieron en el territorio nacional porque se empleó el mismo modus operandi (modo de obrar).
“En septiembre en el condominio Canal Isuto, (se registra un ataque) en el hecho alrededor de 15 proyectiles ingresan a la humanidad de esta persona y ahora se tiene que asesinan al padre y asimismo (atentan) contra el hermano del fallecido en septiembre, por lo que se está realizando la investigación correspondiente, trabajando con los grupos especiales de la Policía para ir cerrando hipótesis”, indicó la autoridad fiscal.
ABI
