El exdelegado de la Defensoría del Pueblo en Cochabamba, Nelson Cox, afirmó que Carlos Mesa, al acogerse al silencio dentro del proceso de investigación por el caso golpe de Estado, cometió un “acto puro de cobardía”, cuando debió proporcionar información en su calidad de testigo.

“Él tenía toda la obligación de declarar como cualquier ciudadano. No puede existir un fuero para un expresidente que en este momento quiera hacer de las normas lo que le venga en gana, yo creo que es un acto puro de cobardía; el tratar de dar nombres y apellidos, y de situaciones concreta de lo que le consta, esa es la obligación de un testigo y lamentablemente el expresidente se ha acogido a un derecho para no autoincriminarse”, mencionó.
Cox lamentó que un primer exservidor público desconozca que un testigo no puede acogerse al derecho al silencio, cuando este beneficio, establecido en la Constitución, solamente precautela para quienes son sindicados.
“Está obrando en contra de la Constitución, en contra de la norma y eso tiene que ser analizado por la Fiscalía, no es posible que se dé ese tipo de ejemplos, es un precedente nefasto que está generando porque él está acostumbrado a no declarar, no nos olvidemos que en octubre negro pasó lo mismo”, recordó.
Afirmó que Mesa, con su actitud, está obstruyendo la justicia y además está restringiendo el avance de la investigación.
“No por ser expresidente va a querer hacer lo que venga de acuerdo a su criterio, hasta como historiador, él debía tener la obligación de narrar lo que ha visto, narrar lo que le consta y no evitar este tipo de situaciones que hacen mucho daño a la justicia”, cuestionó.
ABI
