Exgerente de empresa china cambia de versión y ahora dice que Bs 9 millones eran para el “testigo protegido”

Ahora resulta que desde la cárcel de San Pedro, el exgerente de la empresa china China Harbour Engeneering Company (CHEC), Jin Zhengyuan, declaró que Felipe Sandy, el fallecido testigo protegido, fue quien lo extorsionó y pidió los Bs 9 millones que supuestamente estaban destinados para pagar una coima a la ABC por la adjudicación de la carretera Sucre-Yamparáez.

Marcelo Cazas, abogado del testigo fallecido no quiso hablar pese a la insistencia de este medio. Sin embargo, en una declaración anterior dijo que Zhengyuan nunca denunció esta extorsión, y que definitivamente la CHEC quiere “hacerlo quedar como un angelito” y que más que una extorsión, esto es una “represalia”.

La nueva versión de Zhengyuan señala que fue amigo de Felipe Sandy, quien “ofreció ser mi asesor legal en proyectos de infraestructura debido a su amplia experiencia y conocimiento en contrataciones del Estado. Es así que acordamos de forma verbal que él sería mi asesor personal, toda vez que la propuesta de CHEC Bolivia para el proyecto (Sucre-Yamparáez) fue elaborada”.

Sin embargo, señaló que “Felipe comenzó a comportarse de forma extraña. Por ejemplo, una vez me pidió que lleve una copia de la propuesta que se presentó a la ABC en un hotel de Sucre para revisarla con su equipo.

Después de la revisión que concluyó que estaba correcta, en otra ocasión de forma posterior a la comunicación oficial de la ABC a la asociación accidental sobre la adjudicación del proyecto que exigió que realice la inclusión de mi poder porque no era relevante, ya que las facultades eran exactamente las mismas”.

Advirtió que eso fue “lo que me generó muchas dudas sobre Felipe, pero por sus fuertes insistencias y amenazas de perder el contrato confié en él como mi amigo y abogado. Acepté, una vez que se firmó el contrato empezó a pedirme dinero como pago de éxito”.
Aseguró en su testimonio que “quería aproximadamente Bs 9 millones, cuando a un inicio me rehusé me dijo que si no pagaba lo que pedía él me metería a la cárcel por incumplimiento de contrato, ya que le adeudaría millones de bolivianos por su asesoramiento, cuando jamás acordamos ese tipo de honorarios”.

Relató luego que las supuestas amenazas aumentaron y dejó de responder los mensajes. “Sus amenazas eran cada vez más seguidas y fuertes. Me dijo que si no pagaba su comisión me metería a la cárcel y me torturaría y que era muy fácil para él como abogado, porque decía tener contactos con el Gobierno, en la Policía y la Fiscalía. Como no soy de aquí la verdad me asusté mucho”.

Dijo que “tenía miedo de perder mi trabajo y entrar en la cárcel aún sin haber cometido el delito y personalmente yo no tenía el dinero que me exigía, por lo que me sentí tan presionado por Felipe que decidí retirar el dinero de la empresa”, al que explica tenía acceso como gerente general.

Explicó que para tener un respaldo frente a la empresa decidió obtener una factura por el monto superior a Bs 9 millones por prestación de servicios a la empresa. “Una vez que retiré el dinero tuve que pagarle al señor Jesús y el resto lo iba a utilizar para pagarle a Felipe”. Se refiere a que contrató los servicios de Jesús Esteban Aguilar Suxo, quien le vendió facturas por ese monto.

Sin embargo, Zhengyuan en su declaración dijo que lo pensó mejor, y no pagó al “testigo protegido” porque “si la empresa se enteraba iba a perder su trabajo y tener problemas con CHEC y en China. La verdad no quería perjudicar a mi familia y a nadie” y por eso guardó el dinero en un lugar seguro hasta encontrar la mejor forma de devolverlo. “Ahora estoy arrepentido, pido perdón por todo, por los daños que he ocasionado a la empresa y a los dueños, estoy dispuesto a compensar a la empresa”.

Efectivamente, hace un par de semanas, todo ese dinero fue encontrado en cajas en una habitación, en la ciudad de Sucre. El gobierno, a través del ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, reiteró ayer que este caso fue montado y que perjudicó “a mucha gente” de una coima que no existió.

El Deber

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