El presidente argentino, Alberto Fernández, recibió ayer el apoyo de 12 gobernadores para impulsar el juicio político al presidente y a al resto de magistrados supremos.

Según el comunicado difundido por la Presidencia argentina, 12 de los 24 gobernadores que tiene el país respaldaron el juicio político a los integrantes de la Corte Suprema en un capítulo más de la tensión política entre el Poder Ejecutivo y el máximo tribunal de Justicia.
El mandatario había adelantado el 1 de enero la intención de impulsar el juicio político al presidente del Supremo, Horacio Rosatti, por, según indicó ayer, “mal desempeño en sus funciones”.
Fernández y los gobernadores solicitaron también que se inicie el proceso de juicio político para el resto de los integrantes del máximo tribunal —Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti— por “algunos hechos con distintos grados de responsabilidad”.
Asimismo, solicitaron al bloque de diputados del oficialista Frente de Todos (peronista) “que apoye e impulse el proyecto correspondiente para que se inicie, lo antes posible, el proceso institucional” en el Congreso.
El juicio político requiere de la intervención de la Cámara de Diputados y de Senadores con mayorías especiales de dos tercios de sus miembros, con las que no cuentan ni el oficialismo ni la oposición, que rechazó la iniciativa del Ejecutivo.
La comisión de Juicio Político de Diputados puede iniciar el debate y una investigación.
Un reciente fallo de la Corte Suprema obligó al Estado federal a restituir fondos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, gobernada por un opositor.
EFE
