Luego de que se conociera la denuncia de una violación grupal en Fernández Alonso, donde la víctima es una menor de 10 años, la Policía aprehendió a tres sujetos, todos ellos con un grado de parentesco muy cercano con la víctima ya que son sus hermanos, aunque falta dar con otros dos sospechosos de haber participado en el vejamen.

La directora de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Lisbeth Mendoza, indicó a EL DEBER que los tres sindicados de cometer la violación en contra de su propia hermana de 10 años, desde hace un año, se encuentran en celdas del municipio de Minero, jurisdicción policial a la que corresponde Fernández Alonzo.
«Uno de los agresores es menor de edad, tiene apenas 15 años, los otros tienen entre 18 y 24 años, pero aún hay otros dos investigados que no están aprehendidos, también tienen un grado de parentesco y eso es lo que se está investigando», explicó la representante de la Defensoría.
Señaló que la víctima estaba a cargo de una de sus hermanas mayores y vivía con el resto de sus hermanos, excepto con el mayor de todos, y fue precisamente cuando la niña se fue a la casa de su hermano mayor, hace dos semanas, que reveló el calvario que estaba viviendo.
El hermano de la menor sospechó que algo pasaba cuando, en una conversación, ella se negó a ver a sus otros hermanos porque les tenía miedo. De ese modo, empezó a indagar y pidió ayuda a la Defensoría de la Niñez, donde le sugirieron que una psicóloga hable con la menor de edad.
La niña acabó confesando que el miedo que le tenía a sus hermanos era por los abusos que le infligían. El hermano mayor buscó sentar la denuncia en Policía de Minero, pero se negaron a recepcionarla, aduciendo que necesitaban un respaldo de la Defensoría de la Niñez
Personal de la Defensoría acompañó a formalizar la denuncia porque en la Policía se negaban a recepcionar el caso. Foto: Rodrigo Salvatierra
Mendoza contó que tuvo que acudir a la estación policial, ante la solicitud del familiar de la víctima, hasta que finalmente admitieron la demanda.
Actualmente, la niña se encuentra bajo resguardo de las autoridades y en poder del hermano mayor que alertó la situación, empero, analizan si ingresará a un hogar de acogida.
«El hermano trabaja en el campo y, como todos los que viven en Fernández Alonso, se ausenta de su hogar porque están en el campo. Ante esta situación se está tratando de resguardar la seguridad e integridad de la menor de edad», dijo.
Por otra parte, explicó que como uno de los sindicados de cometer los abusos es también un menor de edad, se solicitó a la Defensoría que defienda al menor infractor para que lleve adelante su proceso ante el Juzgado de la Niñez y Adolescencia.
El Deber
