El director asociado de Human Rights Watch (HRW) para las Américas, César Muñoz, criticó ayer la defensa del presidente Luis Arce a su exhomólogo Pedro Castillo, tras su destitución en la víspera. El profesional subrayó que el exmandatario peruano no es una “víctima de conspiración”, sino un “golpista” que hizo un “autogolpe” en el país vecino.

“Luis Arce pinta a Castillo como víctima de conspiración. El expresidente peruano quiso disolver el Congreso y ‘reorganizar’ la justicia y fiscalía, que le investiga por corrupción: un autogolpe. Castillo no era la víctima, sino Perú, que enfrentó con éxito a un golpista”, escribió Muñoz en Twitter.
Junto al mensaje, el representante de HRW compartió parte de la publicación de Arce, en la que envía su “solidaridad” al país vecino y critica el “constante hostigamiento de élites antidemocráticas contra gobiernos progresistas”.
El miércoles al mediodía, el todavía presidente Pedro Castillo decretó la disolución temporal del Parlamento y la instauración de un “gobierno de excepción”, horas antes de que los legisladores debatieran una moción de vacancia (destitución) en su contra.
Ignorando tal determinación, los congresistas adelantaron la sesión plenaria y aprobaron con gran mayoría una resolución que declaraba la vacancia de la Presidencia. Por sucesión constitucional, la vicepresidenta Dina Boluarte tomó las riendas del país hasta 2026.
Mientras la nueva mandataria se preparaba para asumir el cargo, la Policía peruana detuvo a Castillo, cuando presuntamente pretendía trasladarse a la Embajada de México en Perú.
Página Siete
