La Adepcoca orgánica acudirá al diálogo convocado por el Gobierno

Luego de la muerte de un efectivo policial, otro herido, intercambio de rehenes, producto del enfrentamiento en los Yungas, el presidente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) de La Paz, Armin Lluta, confirmó la asistencia de su sector a la “gran mesa de diálogo” convocada por el Gobierno en la búsqueda de una solución al conflicto. Las decisiones que salgan serán vinculantes para la administración gubernamental.

Durante el fin de semana, un nuevo episodio se registró en la pugna por la Presidencia de la Adepcoca, debido al interés que tiene el partido gobernante de tomar el control de esta institución, por lo que recurrió a diferentes acciones como acusar de malos manejos, detener a Franclin Gutiérrez, promover una dirección paralela, resoluciones judiciales, entre otras.

“Nosotros a esa convocatoria vamos a asistir, siempre hemos pedido diálogo en todas las instancias y Adepcoca va a asistir al diálogo que ha sido convocado”, señaló Armin Lluta, ejecutivo de Adepcoca orgánica.

Tras los hechos luctuosos, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, llamó al diálogo para encontrar una solución al conflicto por la dirigencia.

Señaló a sectores afines a la dirigencia de Lluta como responsables de “emboscar” a los uniformados con armas de fuego. Extremo que fue negado por el dirigente cocalero al sostener que existen tres productores que resultaron heridos por arma de fuego, uno de ellos estaba en el puente Jerónimo Meneses, donde se produjo una gasificación por parte de la Policía.

“Pedimos una investigación, tiene que darse con el responsable. Siempre vamos a exigir que se investigue este muy lamentable suceso. Los cocaleros no tenemos armas de fuego; más bien nosotros tenemos tres socios heridos por proyectiles que usaron los policías”, indicó.

Resguardo

El nuevo enfrentamiento fue producto de una asamblea convocada por la dirigencia cocalera afín al MAS para una asamblea en Coripata para elegir un comité electoral y llevar adelante elecciones internas el 31 de julio, desconociendo la dirigencia de Lluta.

Elena Flores, la dirigenta afín al partido azul, preparó el evento e incluso invitó al presidente Luis Arce.

Abrió mercados paralelos de coca, recurrió a la justicia para que legalice su mandato, además recurrir a la Policía para tomar la sede de Villa Fátima.

Según el dirigente cocalero, Flores llegó a Coripata resguardada por 500 policías.

“Tiene que haber responsable. ¿Quién es el que ha dado la orden para que vayan a reprimir a Coripata, a los productores de hoja de coca en casas particulares?”, dijo.

Los Tiempos

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