El Magisterio Urbano rechazó ayer la propuesta del Ministerio de Educación por considerarla insuficiente en relación a sus demandas; sin embargo, la dirigencia acudió anoche a la mesa de diálogo con el Gobierno en busca una salida al conflicto que se prolonga por seis semanas; sin embargo, hasta el cierre de esta edición (24:00) no hubo avances.

Los dirigentes del magisterio señalaron a Los Tiempos que fue un diálogo de “sordos” debido a l posturas cerrada del Ministerio de Educación.
Los maestros rechazan el incremento de sólo 8 mil horas y la aplicación “flexible” de la nueva currícula, principalmente.
Desde fines de febrero, los maestros impulsan medidas de presión contra el Gobierno en busca de atención a su pliego de 200 puntos.
El dirigente de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (Cteub), Patricio Molina, señaló que el rechazo fue determinado tras un prolongado ampliado del sector en el que se analizó el documento entregado por el Ministerio de Educación.
“Todos los ejecutivos coincidimos en que las respuestas del Ministerio de Educación son insuficientes, prácticamente en este nuevo documento nos vuelven a refrendar lo que ya nos habían propuesto la anterior semana: no hay mas ítems, se ratifican las 8 mil horas para el tema de la deuda histórica que asciende a más de 700 mil”, sostuvo.
Molina ratificó que una de las exigencias del magisterio es dejar sin efecto la implementación de la actualización curricular hasta que se realice el Congreso de la Educación, previsto su realización para el próximo año. “Pero no queremos decir nosotros que nos oponemos a todo y ya está, hemos hablado con el Ministerio de Educación”, añadió.
En ese sentido, ratificó que su sector sigue en “pie de lucha” y continuará en las calles, con sus medidas de presión y los piquetes de huelga de hambre en diferentes partes del país debido a que el conflicto todavía no fue resuelto
Molina advirtió que, en caso de no lograr un acuerdo con el Gobierno, sostendrán un ampliado para evaluar qué otras medidas de presión se podrían asumir.
Para el dirigente Ludwing Salazar, uno de los aspectos más preocupantes es la flexibilización de la currícula porque algunos docentes lo aplicarán y otros no, lo que significa que el proceso educativo será desigual en cada una de las materias.
Calificó la postura del Gobierno como ambigua, “los que quieren aplicar los nuevos contenidos pueden hacerlo y los que se resisten no lo harán”.
Ratificó la propuesta del sector de mantener la anterior malla curricular porque de otra manera se generaría un “caos administrativo en la educación boliviana”.
El ministro de Educación, Edgar Pary, ratificó su propuesta de dotar 8 mil horas más y adelantó que espera de los movilizados “madurez” para dialogar, caso contrario, —advirtió— continuará con su plan pese a las protestas.
Planteó su postura después de conocer el rechazo del documento que entregó al magisterio el lunes por la noche.
Un maestro herido
Durante la movilización del magisterio urbano, un profesor fue afectado en el ojo izquierdo tras haber recibido el impacto de un balín por parte de la Policía, denunció la delegada a la Caja Nacional de Salud (CNS) de la Confederación de Trabajadores en Educación Urbana de Bolivia (Cteub), Dapne Rioja.
Se trata de un profesor del municipio cruceño de Roboré que se encontraba participando de la marcha de protesta que llegó hasta cercanías del Ministerio de Educación, donde un contingente policial hizo uso de agentes químicos y una pistola de paintball para dispersar a los movilizados.
El profesor tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de emergencia para salvarle el globo ocular.
Los Tiempos
