Este jueves la prensa en la ciudad de Santa Cruz vuelve a movilizarse desde la Catedral Metropolitana, para exigir respeto a la libertad de prensa, garantías en el ejercicio de la profesión y en rechazo al secuestro que sufrieron periodistas en el predio Las Londras, en la provincia Guarayos, la anterior semana.

En esta ocasión, la manifestación contará con el respaldo de los manifestantes de los pueblos indígenas de Beni, que llegaron el mes pasado al departamento cruceño para pedir ser escuchados por el Gobierno, y que confirmaron su presencia en la protesta de los trabajadores de la prensa.
Además, organizaciones ambientalistas como Alas Chiquitanas y Ríos de Pie replicaron la convocatoria e invitaron a la población a sumarse a la protesta. Universidades e instituciones se sumaron también, en respaldo a la prensa.
“Mañana, la asociación de prensa de SCZ estará concentrada en la Catedral, desde donde marcharán hacia la Fiscalía para exigir que se esclarezca el caso de secuestro y tortura a periodistas ocurrido en Las Londras en la zona de Guarayos (…). Apoyamos a la prensa nacional y exigimos a las autoridades encontrar a los culpables de estos actos ilícitos que atentaron contra la vida de nuestros periodistas”, se lee en un comunicado difundido en la página de Facebook de Ríos de Pie.
Una semana después del secuestro y tortura de periodistas, policías y civiles, quienes durante su labor de cobertura se dirigían a corroborar una denuncia de avasallamientos en el predio Las Londras, en la provincia Guarayos del departamento de Santa Cruz, todavía no se dio con los responsables del hecho.
Por más de siete horas, los periodistas y camarógrafos de más de cinco medios de comunicación fueron tomados como rehenes de grupos irregulares armados, cuyos integrantes fueron ya identificados, sin embargo, la justicia no avanza.
La comisión de fiscales encargada del caso insiste en que siguen en fase investigativa, y hasta el momento no existe ni un solo detenido, sólo se confiscaron dos celulares del director regional del INRA y el comandante de la Policía, Jhonny Aguilera, calificó el hecho como un «altercado».
Página Siete
