El presidente de la alianza de Comunidad Ciudadana, Carlos de Mesa, hizo referencia a la economía y dijo que el tema de la crisis no puede responderse con “discurso electoral y con verdades a medias”. El exmandatario le exigió al presidente Luis Arce un “plan de emergencia”.

Cuestionó que el gobierno de Evo Morales haya escuchado las advertencias de los analistas sobre el despilfarro, la corrupción e ineptitud.
“La crisis no puede responderse con un discurso electoral, con verdades a medias ni negando los hechos. Presidente Arce, es deber de su gobierno presentar un plan de emergencia para el corto plazo, y de previsión y contención para el mediano plazo, y dejar de implementar medidas dispersas, desesperadas e insuficientes que, en lugar de soluciones, generan más dudas y preocupaciones. Es responsabilidad de usted y de su Partido. Responda con honestidad”, publicó Mesa en su cuenta de Twitter.
Mes señala que, durante años, incluso antes de la pandemia, los especialistas advirtieron el riesgo que significaba para la economía de Bolivia la caída estrepitosa de las Reservas Internacionales Netas (RIN), el elevado déficit fiscal, el crecimiento del contrabando y la falta de inversiones en los sectores estratégicos.
“El gobierno de Evo Morales desoyó la sensatez de los analistas y continuó imponiendo el modelo populista de despilfarro, imprevisión, corrupción e ineptitud, cuyas consecuencias ya empezamos a padecer. Las RIN son tan bajas que ni el Presidente se anima a revelar su cantidad exacta; el FMI y el BM han disminuido radicalmente la previsión de crecimiento del PIB; las calificadoras internacionales nos colocan como país de riesgo, y nuestros bonos soberanos han perdido dramáticamente su valor”, observó.
Además, observó la falta de dólares, que ocasiona una presión sobre el sistema financiero, los costos de las importaciones que crecen por la falta de divisas y el incremento de la inflación por encima de las “cifras maquilladas” del Gobierno.
“Es inaceptable que el Presidente nos hable de una economía boyante cuando las reservas de gas han caído, cuando la importación de carburantes crece exponencialmente; el costo de vida sube; la informalidad supera el 80%, el contrabando es imparable y la población vive en un constante temor por lo que pueda pasar en el futuro si la situación continúa como está”, lamentó el exmandatario.
Página Siete
