Las tecnologías están cada vez más al alcance de los niños y jóvenes. El 53 % de los menores de edad comenzó a usar internet a los seis años y la mayoría lo hace sin supervisión de los padres.

Así lo revela el estudio Navegando entre riesgos invisibles y oportunidades reales: niñas, niños y adolescentes en el entorno digital, elaborado por la Universidad Católica Boliviana San Pablo, junto a Save the Children, ChildFund Bolivia, Internet Bolivia y la ONG Realidades, que analizó los hábitos digitales y las vulnerabilidades de la población infantil y adolescente del país.
La investigación se basó en encuestas a 1.200 menores de las ciudades de Santa Cruz de la Sierra, El Alto, La Paz, Cochabamba, Sucre, Tarija, Potosí, Sacaba, Quillacollo, Trinidad, Montero, Warnes, Riberalta, Yacuiba, Cobija, Villa Tunari y Viacha.
Entre los resultados, se encontró que los chicos se conectan más a través del celular (86,39%) y son los adolescentes entre 15 y 17 años quienes más usan este dispositivo. Le sigue la televisión, con el 50,42%.
Redes sociales
Los adolescentes son los más activos en las redes sociales. La aplicación que más usan es el WhatsApp, con el 83,47%. Le siguen TikTok (80%) y Youtube (76,65%).
En cuanto a la frecuencia de uso, el grupo entre 15 y 17 años usa más el WhatsApp, Tiktok, Facebook e Instragram, en comparación al grupo de menor edad.
El 77,38% tiene un perfil propio en redes sociales o sitios de juegos.
Supervisión
En el estudio se detectó que solo cinco de cada diez adolescentes notan que sus padres se involucran o supervisan el uso del internet.
La mediación de los padres es más frecuente en el grupo de 13 a 14 años (56,5%), frente al grupo de 15 a 17 años (41,4%). En este último destaca que casi cuatro de cada diez adolescentes reportan una baja intervención de sus progenitores, lo que sugiere que se otorga mayor autonomía sobre el uso de la tecnología, conforme aumenta la edad.
En varios hogares optan por limitar el acceso a internet o a los dispositivos con conexión como una forma de mediación restrictiva entre niñas, niños y adolescentes.
Esto responde, principalmente, a dos motivos: controlar el tiempo que los menores pasan en línea y sancionar conductas consideradas inapropiadas.
“A mí, cuando estoy con ‘vicio’, me quitan mi celular por una semana o por un mes”, relató un adolescente.
Un padre de familia explicó: “Cuando no nos hace caso, le decimos: vamos a cortar el internet si te estás distrayendo demasiado”.
Beneficios y riesgos
El contacto con la tecnología también les ayuda a desarrollar habilidades y destrezas digitales, porque logran crear contenidos y usan herramientas en línea que están a su alcance. Por ejemplo, tienen conocimientos avanzados en el uso de herramientas de seguridad en línea, como el uso de VPN, que evita el rastreo en páginas web.
En cuanto a las experiencias negativas, el 14,45% de los adolescentes señaló haberlas vivido con mucha frecuencia, el 33,58% indicó que ocurrieron de manera ocasional y el 51,96% afirmó no haber enfrentado ninguna situación de este tipo.
Estas experiencias pueden incluir desde conflictos cotidianos o exposición a contenido que genera incomodidad, hasta situaciones más graves, como el acoso o el acceso a material inapropiado.
Respecto a las actividades de riesgo en internet, el 44,08% de los encuestados manifestó haber interactuado con personas que no conocía en la vida real. Esta práctica fue más frecuente entre los adolescentes de 15 a 17 años (52,67%), en comparación con los de 13 a 14 años (35,50%).
Asimismo, el 40,64% de los participantes indicó haberse reunido en persona con alguien que conoció en línea, con una mayor incidencia entre los varones (45,99%) frente a las mujeres (34,90%). Esto fue más común entre los adolescentes de 15 a 17 años (43,67%) que entre los de 13 a 14 años (36,15%).
Esta situación también se observa en otros países. En España, por ejemplo, un estudio sobre la percepción de la salud mental en adolescentes y el uso problemático de la tecnología reveló que siete de cada diez jóvenes reconocen utilizar el teléfono móvil gran parte del tiempo mientras está con amigos.
Además, el 35% de los encuestados admitió que come o cena mientras ve la televisión, el celular o la tablet.
El Deber
