El obispo Diego Plá Aranda, secretario general adjunto a la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), se refirió al conflicto que está atravesando el país por el tema censo e indicó que se tiene que evitar la confrontación, porque la tensión se está prorrogado y el país, económicamente, no está para esa situación.
«Hay que evitar los conflictos porque cada vida es sagrada, cada vida es bendecida por Dios y no vale eso de una vida más, una vida menos. Tenemos que defender la vida, sobre todo evitar que haya la confrontación de los conflictos. Esta tensión, que la palabra sería, que se está dilatando mucho, creo que nuestro país económicamente no está en situación de dilatar toda esta situación de la preocupación por la fecha del censo, porque hay que fijarse en el pueblo. La Iglesia siempre va mirar por los más pobres y humildes para defenderlos siempre», dijo Plá en conferencia de prensa.
Santa Cruz instaló un paro indefinido el 22 de octubre como medida de presión para que el Gobierno ejecute la encuesta nacional el 2023, ese mismo día se registró un fallecido en Puerto Quijarro producto de una descompensación por los gases lacrimógenos; pero tres días después, grupos y sectores afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) decidieron cercar esa región como respuesta a la acción de las autoridades e instituciones cruceñas.
El 4 de noviembre, el Gobierno inauguró una comisión técnica en Trinidad para fijar la fecha del empadronamiento. A partir del sábado pasado comenzaron a trabajar delegaciones técnicas de gobiernos departamentales, municipales y académicas, pero luego de cuatro días, el ministro de Planificación, Sergio Cusicanqui, informó esta madrugada que el censo se realizará entre marzo y abril de 2024.
Esta determinación causó molestia en el Comité Cívico cruceño y advirtieron que las medidas continuarán y se radicalizarán. El obispo Diego Plá Aranda dijo que esta situación preocupa no sólo a la Iglesia sino al país en conjunto para resolver este conflicto, e incluso se reunieron con la Defensoría del Pueblo.
«Lo que estamos alentando es a sentarse a dialogar sin condicionamientos, sin cerrar puertas, sobre todo para poder dar esa salida. Lo que no podemos permitir es una sociedad que está enfrentada entre bolivianos, peleándose, y sobre todo creo que hay que hacer un principio básico qué es la defensa de la vida», señaló el religioso.
El obispo destacó que en la Constitución Política del Estado se garantiza el derecho a la protesta, pero también se debe garantizar el derecho a la alimentación. Además, recordó a las autoridades que los cargos que ocupan son pasajeros y su principio debe ser el servicio al pueblo y no a intereses personales.
ANF
