Las reacciones al cierre del Congreso anunciado por el presidente Pedro Castillo no se hicieron esperar y, en su mayoría, criticaron la determinación del mandatario, al considerar que vulnera la Constitución.

Al menos tres ministros —de Relaciones Exteriores, Trabajo y Economía— presentaron su renuncia, al igual que el abogado que defendía a Castillo.
“Como abogado respetuoso de la Constitución asumí la defensa del Presidente de la República presumiendo su inocencia. Al haberse producido una ruptura del orden constitucional, me veo en la obligación de renunciar irrevocablemente a la defensa del ciudadano Pedro Castillo”, publicó el jurista Benji Espinoza Ramos, en sus redes sociales.
El pleno de la Junta Nacional de Justicia también rechazó “el golpe de Estado” e invocó a las Fuerzas Armadas y a la ciudadanía para defender el orden constitucional.
“Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador”, consta en un comunicado, recabado por El Comercio.
Asimismo, el representante de Perú ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Harold Forsyth, también presentó su renuncia al cargo ante la decisión del presidente Castillo.
“No puedo por razones morales y profesionales tener ninguna vinculación con un régimen que funciona en base a decretos”, dijo el embajador en una reunión del Consejo Permanente de la OEA en Washington.
EFE-AFP
