El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, que fue agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso Silala, sostuvo que cuando retornó de Países Bajos, pidió, sin éxito, que los gobiernos de Jeanine Añez y de Luis Arce transparenten los alcances del proceso. La causa entró a la recta final con la etapa de alegatos orales, la cual termina el 14 de abril.

“A mi retorno de los Países Bajos pedí, sin éxito, que los gobiernos de Añez y Arce transparenten los alcances del proceso y los estudios realizados para tener una cabal comprensión de lo que se tramita en la CIJ en La Haya”, declaró Rodríguez Veltzé a Página Siete.
El exmandatario se desempeñó como agente ante La Haya por el caso desde junio de 2016 hasta noviembre de 2019, cuando asumió el gobierno de Añez.
Consultado sobre si es posible adelantar qué dicen los estudios del Silala, Rodríguez Veltzé manifestó que el canciller Rogelio Mayta o el actual agente ante la CIJ Roberto Calzadilla son los autorizados para hacer pública esa información. “Yo no soy funcionario de Estado para revelar esos detalles”, expresó.
El exmandatario también manifestó sobre el litigio: “Soy del criterio que éste, como en algunos procesos judiciales, la confrontación inicial puede tornarse en concurrencia de criterios, lo que facilita acuerdos extrajudiciales, o en caso de persistir el proceso, en decisiones en favor de la verdad, la única que triunfa”.
En una entrevista con CNN Chile, el 23 de marzo, la agente de ese país, Ximena Fuentes, sostuvo que La Haya les debe dar la razón en una muy buena parte del caso Silala, dado que “ya Bolivia reconoció que es un río internacional”.
La declaración de Fuentes generó polémica, sin embargo, desde que se produjo hasta la fecha la Cancillería no se pronunció. Es en ese marco que se le preguntó a Rodríguez Veltzé sobre si efectivamente Bolivia llegó a reconocer aquello, como dice Fuentes, ante La Haya.
“Más que polemizar con la agente de Chile, quien anticipó alegatos en medios, prefiero sostener y con mayor responsabilidad que Bolivia presentó sus propios argumentos con respaldo científico inobjetable. Su posición es la que reflejan estos estudios en términos de los modelos hidrológicos, geológicos y de diverso orden de especialidad rigurosamente elaborados y cuyo contraste revela coincidencias importantes con aquellos presentados por Chile”, respondió.
Consultado sobre qué señala la Convención de Naciones Unidas (NNUU) en torno al tema de la demanda, Rodríguez Veltzé explicó que “la Convención de NNUU sobre los derechos de uso de aguas transfronterizas no navegables prevé las definiciones de curso de agua internacional y del principio de uso equitativo razonable”.
El 6 de junio de 2016, Santiago demandó a Bolivia ante la CIJ y le pidió a esa corte que declare que el Silala es un curso de agua internacional. El 31 de agosto de 2018, Bolivia presentó una contrademanda, en la que le pide a La Haya, entre otras cosas, que declare que “Bolivia tiene soberanía sobre los canales artificiales, en los mecanismos de drenaje en el Silala, que están ubicados en su territorio y tiene el derecho soberano a decidir cómo los mantendrá”.
Después de que el viernes Chile presentara sus alegatos, el agente Calzadilla emitió un pronunciamiento, en el que señaló, entre otros detalles, que a lo largo del proceso Bolivia sostuvo que el Silala es un curso de agua internacional artificialmente mejorado, que Chile no tiene ningún derecho para usar el total del caudal y que si pretende continuar con el uso del flujo mejorado por las canalizaciones, debe negociar con Bolivia.
2016 ES EL AÑO en que Chile interpuso la demanda sobre el Silala ante la Corte de La Haya.
“La naturaleza y los alcances de la demanda exigían un tratamiento responsable sobre la comprensión del Silala que no fue informado al país”.
Eduardo Rodríguez Veltzé, exagente ante La Haya.
Página Siete
