Sin embargo, muchos rusos logran evitar el servicio militar pagando sobornos, obteniendo exenciones médicas o por estar cursando estudios.

Esta movilización ocurre en plena ofensiva en Ucrania.
El 9 de marzo, el Ministerio de Defensa reconoció que había reclutas que combatían en Ucrania y que algunos habían sido hechos prisioneros. Pero el ejército aseguró que habían sido enviados al frente por error y que fueron repatriados.
El gobierno ruso afirma que, según las instrucciones de Putin, sólo soldados y oficiales que firmaron un contrato combaten actualmente en Ucrania.
Sin embargo, varios medios de comunicación rusos independientes informaron de casos de reclutas que fueron obligados o alentados a firmar un contrato y luego enviados al frente de guerra.
El 29 de marzo, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigu, reiteró que ningún recluta será enviado a «zonas calientes» y agregó que aquellos cuyo servicio militar termine esta primavera se convertirán en reservistas y serán enviados a casa.
AFP
