Julio Alejandro G.R., de 30 años, acabó con la vida de su madre y luego citó a su pareja en un alojamiento e intentó matarla. El hombre, procesado por el delito de parricidio y tentativa de feminicidio, se acogió a su derecho al silencio.

Según el fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca, Julio Alejandro llegó el miércoles a la casa de su madre Mirtha R.R. (56), al promediar las 06:15, en la zona Villa Primero de Mayo, Santa Cruz. Su madre se negó a darle dinero y él reaccionó con extrema violencia: tomó un cuchillo y segó su vida. Salió del inmueble, pero antes aseguró la puerta de la habitación donde yacía el cuerpo de su progenitora.
Julio Alejandro citó a Kimberly E.V. (25), su pareja, en un alojamiento del barrio Mutualista, al promediar el mediodía, donde discutieron y él la apuñaló con el mismo cuchillo que usó para matar a su madre. La joven pidió ayuda e intentó escapar a través de una ventana. Comerciantes y transeúntes la auxiliaron y evitaron que el autor escape.
“El Ministerio Público inició de oficio ambas investigaciones. Se colectaron diferentes elementos, entre ellos el cuchillo con el que se presume atacó a su madre y a su concubina, la declaración de su pareja y de testigos. Mientras, el cuerpo de la víctima fue trasladado hasta la morgue municipal para que se realice la autopsia médico legal”, manifestó Mariaca.
El delito de parricidio se sanciona con privación de libertad de 30 años, sin derecho a indulto, según el artículo 253 del Código Penal de Bolivia.
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