¿En qué consiste la reforma de pensiones que piensa encarar el presidente de Chile, Gabriel Boric? El mandatario adelantó que se acaban las AFP y se crea un sistema mixto donde habrá gestores de inversión privados y la opción de una gestora pública de pensiones.

Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) reaccionaron a la reforma y adelantaron que es un retroceso.
“Las AFP, en esta reforma, se terminan”, sentenció el mandatario chileno. “Existirán nuevos gestores de inversión privados con el objeto exclusivo de invertir fondos previsionales y, además, existirá una alternativa pública, lo que permitirá promover la competencia con la entrada de nuevos actores”, apuntó.
Aporte patronal
La reforma de pensiones propuesta por Boric contempla la creación de un modelo mixto con un aumento de la cotización del 10 al 16 % a cargo del empleador y la posibilidad de que el Estado gestione los fondos.
Los afiliados “serán los dueños de sus ahorros y podrán decidir libremente entre los gestores de inversores privados o el inversor público”, sostuvo el mandatario.
Boric explicó que el sistema está compuesto por tres pilares: la capitalización individual vigente, que mantendrá los aportes obligatorios que pertenecen a cada trabajador; el aporte proveniente del Seguro Social del 6% a cargo de los empleadores; y el aporte que hace el Estado mediante la Pensión Garantizada Universal (PGU).
Este último será aumentado con esta reforma a 250 mil pesos (unos 264 dólares), una vez el Congreso apruebe la Reforma Tributaria.
El jefe de Estado insistió que “el actual sistema de pensiones está en crisis” y que las pensiones de hoy “no alcanzan” para que las personas “sostengan una vida digna en su vejez, sin importar cuánto trabajaron durante su vida”.
Sistema en cuestionamiento
Pionero en la capitalización individual y replicado en los 90 en buena parte de Latinoamérica, el ahora cuestionado sistema privado de pensiones chileno podría sufrir importantes cambios si se aprueba la reforma.
Las pensiones llevan años en el ranking de las principales preocupaciones de los chilenos y la refundación del sistema fue una de las principales demandas en la ola de protestas de octubre de 2019, que dejó una treintena de muertos y miles de heridos.
AFP critican
La asociación que agrupa AFP de Chile, las empresas privadas que gestionan las jubilaciones, calificó de “retroceso” la reforma integral al sistema anunciada por el Gobierno y dijo que la creación de un gestor público “coarta la libertad”.
“Las personas han sido claras en señalar que desean mantener la libertad de elección y la capitalización individual para la nueva cotización, porque entienden que ese 6% les pertenece, que es producto de su trabajo y que, como tal, les permitirá aumentar su ahorro futuro”, indicó Cox.
“Esperaremos el ingreso del proyecto al Congreso para poder analizar con detalle los distintos aspectos planteados y evaluar las acciones a seguir”, agregó Cox.
La creación de un ente público, agregó la directiva, “no sólo coarta la libertad de cada afiliado de decidir a quién le entrega sus futuros ahorros previsionales, sino que representa un cambio tan radical que siembra la duda sobre los criterios que se usarán para invertir los ahorros”.
Cox en julio dijo que el modelo “no ha caducado”, pero sí “necesita ajustes”: “En Chile se contribuye con una tasa que es la mitad de la contribución obligatoria promedio en la OCDE y por la mitad del tiempo”, agregó.
Modelo de Pinochet
Implantado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1980), el sistema fue pionero en la región en establecer la capitalización individual y en desechar el modelo de reparto.
Cada trabajador formal está obligado a aportar el 10% de su sueldo mensual a una cuenta personal de la que puede disponer cuando se jubile (60 años las mujeres y 65 años los hombres) y que es tutelada por una de las siete Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que existen.
Las AFP, empresas privadas reguladas por el Estado, obtienen beneficios millonarios tras invertir esos ahorros en los mercados, que suman cerca del 8% del PIB chileno.
Actualmente existen siete AFP que gestionan los ahorros de los trabajadores, que al momento de afiliarse deben elegir entre cinco tipos de fondo (A, B, C, D y E) en función de su aversión al riesgo.
Sus defensores argumentan que el modelo ha contribuido al desarrollo del mercado nacional de capitales y explica en un tercio el mayor crecimiento económico que Chile ha experimentado desde 1980 en adelante, según un estudio elaborado por la Asociación de AFP.
Sus detractores, sin embargo, consideran que las inversiones de las AFP han beneficiado exclusivamente a las élites y que el sistema sólo funciona si se tiene un empleo estable y un ingreso alto, algo impensable para la gran mayoría de los trabajadores.
En 2008, se hizo una reforma y se creó una pensión financiada por el Estado, dirigida al 60% más pobre que nunca había cotizado o que recibía pensiones muy bajas.
El aporte estatal se amplió en 2021 hasta los 185 mil pesos mensuales (200 dólares).
La propuesta de reforma de pensiones de Boric tendrá que abrirse camino los próximos días en ambas cámaras del Congreso, donde la coalición gobernante de izquierda es minoría.
El 72% de las pensiones son inferiores al salario mínimo
En Chile, el 72% de las pensiones son inferiores al salario mínimo y uno de cada cuatro jubilados recibe una pensión que está por debajo de la línea de la pobreza, explicó el presidente de Chile, Gabriel Boric, durante el anuncio de la reforma que se busca encarar.
Esto ocurre, dijo, al mismo tiempo que las AFP perciben tremendas utilidades, aunque los resultados y la rentabilidad de los fondos sean negativos.
“Esta injusta realidad no va a cambiar hasta que seamos capaces de ponernos de acuerdo para entregar las soluciones que exige y merece el pueblo chileno”, remarcó.
Añadió que “el sistema entregará libertad para elegir quién invertirá los fondos de pensiones, opción que hoy día no existe, pues todos estamos obligados a estar en una AFP”.
Para cumplir con estos objetivos, se crea un sistema previsional mixto, basado en los principios de la seguridad social en el que contribuyen el Estado, los empleadores y los trabajadores.
“Por ejemplo, una mujer o un hombre que cotizaron la mitad de su vida laboral con un sueldo de 400 mil (424 dólares) hoy reciben una pensión de 257 mil pesos (272 dólares) y 268 mil pesos (284 dólares), respectivamente. De ser aprobada esta reforma, las pensiones de ambos superarán inmediatamente los 390 mil pesos (413 dólares)”, dijo.
EFE
