El sector agropecuario expresó su respaldo a la intervención de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) y demandó que las investigaciones lleguen “hasta lo último” para esclarecer los presuntos hechos de corrupción detectados dentro de la entidad estatal.

La medida fue anunciada por el ministro interino de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, quien explicó que el objetivo es conocer las causas de la falta de harina y de las “deudas monstruosas del trigo” que arrastra la empresa. “Es necesario saber qué ha ocurrido dentro de Emapa”, señaló.
El vicepresidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Yamil Nacif, celebró la intervención y aseguró que la entidad fue utilizada “para beneficios de dirigentes”. “Se debe llegar hasta lo último y deben caer quienes afectaron al país”, afirmó, remarcando la necesidad de transparentar la gestión de la estatal.
En la misma línea, el presidente de la Asociación Nacional de Avicultores (ANA), Omar Castro, sostuvo que Emapa “nunca benefició a los productores” y consideró positiva la decisión del Gobierno, al señalar que el funcionamiento de la empresa debía garantizar el abastecimiento de granos, pero terminó generando deudas y desconfianza en el sector.
Las críticas hacia la estatal no son recientes. En septiembre, representantes del sector arrocero y pecuario ya habían advertido que Emapa fracasó en su misión de fortalecer la producción y comercialización de granos. La expresidenta de la Federación Nacional de Cooperativas Arroceras (Fenca), Ana Isabel Ortiz, y el presidente de la Asociación de Productores de Porcinos (Adepor), Jorge Méndez, coincidieron en que la empresa “nunca fue una solución” a las necesidades del campo.
Méndez recordó que el sector pecuario requiere al menos 1,2 millones de toneladas de maíz y sorgo al año, mientras que Emapa “nunca compró más de 200.000 toneladas”, reflejando una brecha estructural que, según los productores, ha afectado gravemente la seguridad alimentaria del país.
Correo Del Sur
