El proyecto de modernización del servicio de recolección de basura en Tarija, considerado una de las principales necesidades de la ciudad, enfrenta serias dificultades debido a la falta de avances en el proceso de licitación. La iniciativa busca reemplazar el antiguo parque automotor mediante la compra de camiones compactadores, maquinaria pesada y contenedores metálicos, con un financiamiento superior a 36 millones de bolivianos aprobado a través de un crédito del Banco BISA.

Sin embargo, tras cinco convocatorias fallidas, la compra de los vehículos sigue sin concretarse. La demora y las impugnaciones han reducido de manera significativa la meta inicial: de 20 camiones previstos, ahora solo podrían adquirirse diez, debido a la pérdida de valor del boliviano frente al dólar.
El proceso ha estado marcado por impugnaciones de empresas oferentes y observaciones a la calificación de propuestas. En distintos momentos se presentaron diferentes compañías, sin que hasta la fecha se logre una adjudicación definitiva. La última convocatoria, lanzada en agosto, también fue suspendida tras detectarse irregularidades.
Antecedentes
El proceso se inició el 10 de diciembre del 2024, cuando únicamente se presentó una empresa, cuya propuesta fue rechazada por no cumplir con los requisitos técnicos.
En marzo de 2025 se realizó una segunda convocatoria con dos participantes, y en esa ocasión, la adjudicación se dio a una de ella, pero la otra empresa impugnó y el proceso quedó sin efecto.
Una tercera convocatoria se lanzó meses después, pero no recibió ofertas, por lo que volvió a declararse desierta.
La cuarta convocatoria, del 12 de agosto del 2025, contó con tres oferentes: Orion SRL, SACI SA y CROWN Ltda. Resultó ganadora una de las empresas ofertantes, que según informan no era quien contaba con un menor precio. En ese sentido, la decisión fue nuevamente observada por errores en la calificación de propuestas.
Finalmente, el 4 de septiembre el proceso fue suspendido y actualmente está en revisión a la espera de informes técnicos y legales que deberá evaluar el alcalde Johnny Torres.
La situación mantiene en expectativa a instituciones, gremios y vecinos, que reclaman mayor transparencia y celeridad por parte de la Alcaldía de Tarija y de las instancias encargadas de la contratación. El futuro del proyecto dependerá de los informes técnicos y legales que se aguardan en los próximos días.
El Deber
