Temor por las dosis: En zonas rurales se aisló a vacunados porque la gente creía que estaban “infectados”

María Renee Castro, viceministra de Promoción, Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional, reveló este viernes que en dos municipios del país se aislaba a la población vacunada contra el Covid-19 porque sus habitantes consideran que ellos estaban “infectados”.

Sin mencionar los municipios o el departamento, la autoridad contó que tuvieron que intervenir para que la gente que recibió dosis no tenga miedo y pueda desarrollar sus actividades de forma normal, sin ser víctimas de represalias de quienes no creen en la aplicación de los inyectables.

“Tenemos un grupo de personas, en dos municipios que no voy a nombrar, en un departamento que no especificaré, que a la población vacunada los tienen aislados porque ellos asumen que son los infectados y, por lo tanto, ellos son la población de riesgo, tanto así que se generó un miedo entre la población que se vacunó”, explicó en entrevista con radio Fides.

La titular demandó acciones de las autoridades municipales y departamentales para disipar cualquier mito que pueda existir entorno a la vacunación, con la finalidad de llegar a más población con las campañas masivas.

“Nosotros hablamos con las autoridades locales para que interpongan sus buenos oficios e informen que es todo lo contrario, que no están infectadas, que recibieron la vacuna. Entonces, hay mucha desinformación, eso pasa en ciertos municipios distantes. Ahí es fundamental el rol de la Gobernación, de las autoridades municipales para mantener a su población informada”, acotó.

Explicó que ese fenómeno de rechazo o discriminación a los vacunados en esas localidades se produjo, quizá, por mala información de municipios cercanos u “otros países” aledaños. “Lo bueno es que se tomaron acciones”, complementó.

Respecto a las voces que solicitan que la vacunación tenga un carácter obligatorio, Castro admitió que legalmente no es posible garantizar que todos accedan a dosis, pero planteó otros mecanismos y estrategias para que las campañas tengan éxito, con la finalidad de reducir la posibilidad que el virus activo pueda generar consecuencias graves en la salud de la población.

“Legalmente no le puedes obligar a una persona a vacunarse, pero, como ejemplo, la vacuna contra la fiebre amarrilla en el país no es obligatoria, pero si alguien quiere viajar a otros países, tiene que tener esa vacuna. Entonces, siempre se puede aplicar mecanismos para ver a la población vacunada”, precisó la viceministra.

El Deber

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