El expresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, en un artículo, habla sobre los líderes que miran al futuro y no me menciona al gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, actualmente preso en el penal de Chonchocoro. En un artículo de prensa, el cívico, además, asegura que “todo radicalismo es malo”.

“El MAS pretende imponer un pensamiento único y una visión retrógrada de la sociedad y la economía. Pero es igual de malo ese radicalismo que acusa de traidor a todo aquel que piensa diferente al caudillo circunstancial”, se lee en el artículo que Calvo publicó en El Deber.
El cívico afirma que “Bolivia requiere líderes que miren al futuro” y da una lista que contiene los siguientes nombres: los legisladores Rodrigo Paz y Carlos Alarcón (Comunidad Ciudadana), José Carlos Gutiérrez (Creemos); el rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, Vicente Cuellar, el dirigente del Comité Nacional en Defensa de la Democracia, Manuel Morales y el periodista Andrés Gómez Vela. En ese párrafo, Calvo no menciona a Camacho, solo dice “y varios otros”.
“Ellos pueden asumir el desafío de consumar la unidad, aglutinar una oposición inteligente y no hormonal, para eliminar los radicalismos y devolver la esperanza a Bolivia de que se puede derrotar al MAS en 2025”, señala la columna de opinión.
En el artículo “El radicalismo es el reto a superar para lograr la unidad”, Calvo señala que la población exige a la oposición una candidatura única, alejada de los radicalismos que prefieren “entregar el país al masismo” antes que ceder espacios a otras opciones políticas que las propias.
Calvo, además, asegura que el radicalismo no construye unidad. “El radicalismo no construye unidad, sí muros; no genera alianzas, atrae vividores; no protege principios, sólo intereses”, agregó.
Página Siete
