La misión Artemis II de la NASA completó uno de los hitos más esperados de la exploración espacial contemporánea: el sobrevuelo tripulado a la Luna. Tras observar regiones poco exploradas del satélite natural, los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orión emprendieron ayer el viaje de regreso a la Tierra, que se extenderá durante aproximadamente cuatro días.Durante el punto más crítico del trayecto, la nave quedó completamente incomunicada con la Tierra durante cerca de 40 minutos al pasar por detrás de la Luna, un momento que marcó tanto un desafío técnico como emocional para la tripulación integrada por Christina Koch, Victor Glover, Reid Wiseman y Jeremy Hansen. En ese lapso, los astronautas pudieron contemplar simultáneamente la salida y la puesta de la Tierra.
“Es maravilloso escuchar de nuevo de la Tierra”, expresó Koch al restablecerse la comunicación. En sus primeras declaraciones, agregó: “Siempre elegiremos la Tierra, siempre nos elegiremos los unos a los otros”.
El viaje de regreso se realiza bajo una “trayectoria de retorno libre”, una ruta que permite que la nave regrese a la Tierra utilizando principalmente la gravedad lunar, aumentando la seguridad de la misión.
Poco después de iniciar el retorno, los astronautas presenciaron un eclipse solar, cuando la Luna se interpuso entre la nave y el Sol, sumando otra experiencia única a una misión cargada de hitos.Más de 57 años después del célebre clic hecho por la misión Apolo 8 del “amanecer de la Tierra” (“Earthrise”), los astronautas de Artemis II inmortalizaron un “atardecer” de nuestro planeta, en una foto publicada el martes por la NASA. La imagen muestra a la Tierra ocultándose detrás del horizonte lunar, fenómeno conocido como “puesta de la Tierra” (“Earthset”).
La legendaria foto “Earthrise” del Apolo 8 fue tomada el 24 de diciembre de 1968 por el estadounidense Bill Anders durante el primer sobrevuelo lunar hecho por seres humanos, junto a sus compatriotas Frank Borman y Jim Lovell.
Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA alcanzaron el lunes un hito histórico al viajar más lejos que cualquier ser humano, al superar el récord de distancia para una misión tripulada con 406.771 kilómetros —por encima de la marca de Apollo 13 de 1970— mientras realizaban un inédito sobrevuelo de seis horas por el lado oculto de la Luna, donde observaron una superficie sometida a bombardeo cósmico y registraron “destellos de impacto” de meteoritos.
La nave Orión, que pasó a poco más de 6500 kilómetros de la superficie lunar seis días después del lanzamiento, permitió que cerca de dos docenas de científicos siguieran en tiempo real estos fenómenos desde el Centro Espacial Johnson en Houston, en lo que constituyó el primer viaje de astronautas a las proximidades del satélite desde la era Apolo, un avance que, según destacó Jenni Gibbons desde el control de misión, lleva a la humanidad “más allá de esa frontera”.
El astronauta Jeremy Hansen subrayó el sentido del logro: “Este momento está pensado para desafiar a esta generación y a la siguiente, para asegurarnos de que este récord no dure mucho tiempo”.
Agencias