Tras una fuga sin precedentes, Brasil endurece las condiciones en las cárceles de «máxima seguridad»

El Gobierno brasileño endureció este jueves las condiciones de reclusión en los presidios federales del país, tras la fuga de dos presos de una cárcel considerada de «máxima seguridad», un hecho calificado de «inusitado» por las autoridades, que han movilizado a 300 agentes para recapturarlos.

André García, Secretario de Políticas Penitenciarias del Ministerio de Justicia, anunció en una conferencia de prensa que se tomarán medidas drásticas, incluida la suspensión de visitas y el confinamiento de los presos en sus celdas durante cinco días, en todas las prisiones federales.

La fuga, ocurrida el miércoles en la cárcel federal de Mossoró en el noreste del país, es un hecho sin precedentes en una instalación de máxima seguridad en Brasil. Los evadidos, identificados como miembros del «Comando Vermelho», una prominente banda de narcotráfico de Río de Janeiro, estaban cumpliendo condenas extremadamente largas.

Rogério da Silva Mendonça y Deibson Cabral Nascimento, los fugitivos, habían sido trasladados a Mossoró desde otra prisión después de su participación en una revuelta que resultó en cinco muertes.

Las autoridades han movilizado una búsqueda masiva, incluso alertando a Interpol ante la posibilidad de que los prófugos intenten salir del país. Más de 300 agentes, respaldados por tres helicópteros, están involucrados en la operación.

Además, se ha anunciado una modernización completa de la infraestructura de seguridad de las prisiones federales, ya que se descubrió que algunas cámaras de vigilancia no estaban funcionando correctamente. Se está llevando a cabo una investigación interna para determinar si hubo complicidad dentro de la prisión en la fuga, y se ha suspendido al personal directivo de la cárcel de Mossoró.

El sistema penitenciario brasileño ya estaba bajo presión, con una población carcelaria de más de 800,000 personas a fines de 2023 y una capacidad de solo 600,000. La fuga de Mossoró subraya aún más los desafíos que enfrenta el país en materia de seguridad penitenciaria.

EFE

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