La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos anunció que se incorpora nueva producción de gas para el país: 3 millones de pies cúbicos por día (MMpcd) con la entrada en operación del pozo San Ignacio-X3 (SIG-X3).

En un boletín distribuido este jueves, la empresa calificó como uno de los cinco más importantes de la presente gestión. El pozo que está ubicado en el campo gasífero San Ignacio, en la provincia Obispo Santistevan, departamento de Santa Cruz, inició su fase de producción en la mañana del sábado 16 de agosto de 2025.
“El pozo San Ignacio-X3 es uno de los cinco proyectos de inversión más importantes de esta gestión,” destacó Jerry Fletcher, gerente general de YPFB Chaco S.A., al destacar que el nuevo aporte no solo incrementa la producción del campo, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades de exploración en el área.
A una profundidad final de 1.842 metros, la perforación confirmó la presencia de gas natural en la formación Roboré, un recurso estratégico que se destina tanto a los mercados internos como de exportación.
La subsidiaria de YPFB destacó que la fase de construcción de camino y planchada, hasta la conclusión de las pruebas de producción, demoró aproximadamente un año. “Las actividades relacionadas al proyecto exploratorio permitieron generar alrededor de 200 empleos directos e indirectos, escenario que dinamizó la economía local y benefició a comunidades aledañas del proyecto”, resumió.
“Gracias al compromiso y esfuerzo del equipo técnico multidisciplinario, se concluyeron con éxito todas las etapas desde la identificación exploratoria de mayores recursos gasíferos, la ubicación del pozo, la perforación del mismo y las actividades de construcción, precomisionado, comisionado y puesta en marcha de las instalaciones de superficie y la línea de producción.
Entre sus objetivos estratégicos, YPFB Chaco apunta a reponer e incrementar las reservas probadas de hidrocarburos, incrementar los niveles de producción de los Campos Operados, coadyuvar a la maximización de los niveles de producción y el desarrollo óptimo de los Campos en Asociación No Operados, maximizar el valor económico de la producción disponible, alcanzar niveles de rentabilidad razonables y sostenibles y llevar adelante operaciones petroleras.
El Deber
