Gobernadora electa de Pando compromete trabajar «sin sueldo porque no hay posibilidad de pagarnos»

«Pando es un departamento en el olvido completo. Esta tierra bendita hace parte también de este país, por eso es necesario pedirle al gobierno nacional y a los demás departamentos que giren sus ojos hacia Pando». La gobernadora electa de Pando, Gabriela de Paiva, habla con firmeza y demuestra un conocimiento profundo de las necesidades del departamento. De igual modo, es consciente de que, para salir de esta situación «de olvido» requiere de la ayuda del resto del país.

Durante una entrevista con ON-Otra Noche, programa que se emite por EL DEBER, reafirmó su compromiso con la labor que desempeñará en los próximos cinco años. Con un 46.9% de los votos, se convirtió en gobernadora electa por Libre-Pando en la primera vuelta. 

Asume la nueva labor con «un profundo sentido de esperanza en días mejores. Créanme que yo siento que hasta la energía de Pando cambió, una ilusión en que se puede volver a soñar, hay un profundo deseo de tiempos mejores y créanme que eso también recarga en mí el acto de responsabilidad que tengo que tener en hacer una buena gestión».

Es consciente de la postergación en la que se encuentra el departamento. Sin una carretera consolidada que una la región con el resto del país, con un sistema de salud deficiente y problemas de acceso a servicios básicos, «Pando esta hundido en una crisis económica terrible, en una crisis moral, en una crisis de corrupción que ha dañado la imagen institucional y ha frenado la posibilidad de las familias de soñar, de crecer y de progresar», expresa. 

Aún así, «nosotros nos aferramos a ser bolivianos todos los días».

Consecuente con la realidad que vive, se compromete a trabajar sin sueldo. «El equipo técnico está entrando sin sueldo porque no hay posibilidad de pagarnos», reconoce. E, inmediatamente describe la realidad económica que vive la institución: «Hace seis meses que la gobernación no tiene luz, debemos exactamente más de 13 sueldos, en algunos casos de la anterior gestión, imagínense, superan los 10 millones de bolivianos en deudas de sueldo».

Desde la Gobernación, tiene claro que priorizará el trabajo en  y salud. Para ello, marca tres pilares en su inicio de gestión. «La primera responsabilidad y decisión fue entrar con un equipo extremadamente reducido pero muy comprometido que sabe que no va a recibir y que va a entrar con pecho y corazón y mucho amor y compromiso por este departamento», matiza.

El segundo pilar asume la necesidad de «tocar las puertas. Fue la primera promesa de campaña que hice: visitar viceministerios, ministerios desconcentrados, fondos, ONGs, embajadas. Alguna puerta se tiene que abrir para que pueda ayudar a la economía y los proyectos de este departamento», detalla.

El tercer pilar, e imprescindible, pasa por realizar una auditoria «a la gobernación de Pando».

El Deber