El gobierno nacional, a través de un comunicado, se pronunció sobre las agresiones denunciadas por periodistas en La Paz, en el marco de la cobertura de una marcha en el centro paceño.

«Respecto a los hechos registrados durante las recientes movilizaciones sociales, en los que varios periodistas resultaron afectados mientras cumplían con su labor, el Gobierno nacional desea manifestar que el Estado boliviano garantiza el pleno ejercicio de la libertad de prensa y reconoce el trabajo de las y los comunicadores como un pilar fundamental para nuestra democracia«, afirman en el documento.
Remarca que han «tomado conocimiento de la solicitud enviada por los trabajadores de la prensa de La Paz al Comandante Departamental de la Policía, en la cual denuncian agresiones físicas y verbales, además de obstáculos que ponen en riesgo su integridad en el lugar de los hechos«. Por esta razón, «el Gobierno rechaza cualquier represión que afecte la labor de los medios y considera que estos incidentes deben ser esclarecidos con la responsabilidad que corresponde», subraya el documento.
En este sentido, el mismo comunicado anuncia que se instruirá a las instancias pertinentes que aseguren condiciones seguras para la cobertura informativa, garantizando el respecto total a la labor periodística y la protección de sus equipos de trabajo para evitar cualquier acción arbitraria.
Antecedentes
La mañana del miércoles, el magisterio paceño, que convocó a sus similares del interior del país, organizó una marcha en defensa de sus demandas. Un pequeño grupo de maestros se separó de la columna e ingresó sin ser detectados a la plaza Murillo y cuando sus colegas pasaban por la calle Potosí, estos sacaron sus pancartas y se echaron en el suelo frente al parlamento.
Pero, en cuestión de minutos, llegaron policías e iniciaron las tareas de desalojo de un grupo de maestros que burló la vigilancia policial en la plaza Murillo, lo que provocó que los uniformados arremetieran contra los periodistas que cubrían la represión. Los trabajadores de la prensa fueron gasificados y golpeados para ser sacados también de la principal plaza del país.
“Yo cubro durante muchos años la información política, más de 20 años, y nunca se había dado este tipo de hechos, solo estábamos grabando el desalojo de las maestras y nos gritaron que no podíamos grabar y que desalojáramos la plaza”, relató Max Cachaca, un periodista veterano en la cobertura política.
El Deber