El Comité Multisectorial de la cadena productiva nacional cuestionó este miércoles la legitimidad de la Central Obrera Boliviana (COB) y rechazó su pedido de un incremento salarial del 20%, al advertir que esas demandas responden a “intereses políticos, disfrazados de representación social” y a “agendas específicas y minoritarias que terminan debilitando la economía”.

El pronunciamiento se produjo tras la suspensión del diálogo tripartito convocado por el Gobierno, al que la dirigencia de la COB no asistió. El encuentro debía abordar el pliego petitorio del ente matriz, que además del aumento salarial contempla un cabildo para este 1 de mayo en El Alto, donde se prevé asumir nuevas determinaciones contra el Gobierno.
“Los sectores que conformamos la cadena multisectorial somos quienes sostenemos el aparato productivo nacional. Generamos empleo, inversión, dólares. No es aceptable que intereses políticos, disfrazados de representación social, pretendan frenar el desarrollo económico del país”, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Oswaldo Barriga, citado por la Red Unitel.
En la misma línea, el presidente de la Cámara Boliviana de Transporte, Luis Áñez, afirmó que la COB no representa al grueso de los trabajadores del país como los del transporte, donde la mayoría de los trabajadores opera por cuenta propia. Áñez estimó que el 85% de la masa laboral del país no está representado por la entidad obrera.
Desde el Gobierno, el ministro de Trabajo, Édgar Morales, atribuyó la suspensión del diálogo con la COB y los empresarios a afanes políticos por parte de los dirigentes del ente matriz de los trabajadores, en referencia al cabildo que convocaron para el 1 de mayo.
Barriga señaló que el país atraviesa un momento crítico como resultado de políticas aplicadas durante más de dos décadas por parte de los gobiernos del MAS, que redujeron la competitividad, encarecieron la producción y limitaron la generación de empleo formal. “Un incremento del salario o de los costos generará necesariamente el cierre de diversas unidades económicas ante la imposibilidad de seguir soportando las pérdidas que hasta el momento estamos teniendo”, advirtió el ejecutivo en representación del Comité Multisectorial.
Gobierno: Está en curso un “proceso conspirativo”
El Gobierno denunció este miércoles la existencia de un plan orientado a generar convulsión y caos en el país a través de movilizaciones y demandas sociales, con el fin de impulsar “un proceso conspirativo” contra el presidente Rodrigo Paz, horas antes de que la Central Obrera Boliviana (COB) volviera a rechazar el diálogo y no asistiera a la mesa tripartita convocada por el Ministerio de Trabajo.
“No estamos de acuerdo con la generación de convulsión política, con intenciones de generar un caos y eventualmente construir un proceso conspirativo que, creemos, está en curso”, denunció el nuevo vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, quien se estrenó en el cargo este miércoles.
El vocero identificó “algunas estructuras” de carácter “político, partidario y dirigencial” vinculadas al pasado que, según el Ejecutivo, se oponen a los cambios impulsados por el Gobierno para defender privilegios personales. En ese marco, acusó a esos sectores de buscar “escenarios de conflicto y confrontación”.
Frente a las movilizaciones, Gálvez reiteró la disposición al diálogo del Ejecutivo, aunque advirtió que el mandato de transformación del país es irrenunciable. “La convicción del Gobierno nacional es firme respecto a que no vamos a ceder ningún espacio porque es un mandato que hemos recibido. Hay cosas innegociables, pero sí se puede dialogar y conversar”, remarcó.
En ese escenario, el diálogo tripartito previsto para este miércoles con la COB y el sector privado no llegó a instalarse. El ministro de Trabajo, Édgar Morales, informó que la COB no se presentó a la reunión y anunció la suspensión del encuentro, aunque señaló que el Gobierno mantiene su disposición a reprogramarlo.
Desde la COB justificaron su postura diciendo que la convocatoria fue realizada “a última hora” y sin el respeto debido a la organización sindical. “Las bases ya hablaron en nuestro último ampliado: hemos pedido la renuncia del Ministro de Trabajo. Por eso, para nosotros, ese ministro ya no es nadie para sentarse a negociar con los trabajadores”, indicó el ente matriz de los trabajadores en un pronunciamiento.
Respecto al pliego petitorio de la COB –que incluye 211 demandas, entre ellas un incremento salarial del 20–, el vocero presidencial señaló que 180 de esas peticiones “son históricas”, es decir que vienen arrastrándose desde hace varios años, por lo que llamó a los trabajadores a sentarse a discutir las soluciones a esas demandas.
También reiteró que a principios de año, por iniciativa del Gobierno, el salario mínimo subió de 2.750 a 3.300 bolivianos, tras la eliminación de la subvención a los combustibles.
La COB tiene previsto realizar un cabildo este viernes en El Alto, con motivo del Día Internacional del Trabajo, donde decidirá los próximas acciones contra el Gobierno.
Mientras tanto, la marcha del magisterio urbano avanzó este miércoles por el altiplano paceño con la participación de las 31 federaciones del país. Los maestros partieron el martes desde Calamarca y prevén llegar a La Paz el 1 de mayo, fecha en que la COB realizará un cabildo. El Ejecutivo ratificó que no habrá un nuevo incremento salarial para el sector.
Correo Del Sur