El sector del transporte tarijeño decidió sumarse a la convocatoria de la Confederación Nacional de Choferes y entrará en un paro escalonado con bloqueos de vías a partir del martes 5 de mayo, en reclamo de un pliego petitorio dirigido contra el gobierno nacional.

La medida fue definida en una asamblea general , donde representantes de líneas de buses y micros de Tarija aprobaron la acción de protesta. El paro iniciará de forma parcial el martes, intensificándose progresivamente hasta un cierre total si no hay respuesta a las demandas, que incluyen ajustes en la calidad del combustible, obras públicas para mejorar el estado de la red vial fundamental, entre otros.
«Nos unimos a la confederación para presionar al gobierno por el cumplimiento del pliego petitorio. No podemos seguir operando en estas condiciones», declaró el ejecutivo del transporte departamental, Gabriel Pérez, quien llamó a la población a entender la medida.
Autoridades locales instaron al diálogo para evitar afectaciones en el transporte interprovincial y urbano, mientras que el Ministerio de Obras Públicas no se pronunció aún al cierre de esta edición.
El transporte en Bolivia, liderado por la Confederación Sindical de Choferes, iniciará un paro nacional escalonado a partir del martes 5 de mayo de 2026 como medida de presión contra el gobierno nacional.
Razones principales
La decisión surge del incumplimiento de compromisos previos por parte del gobierno, incluyendo la falta de atención a un pliego petitorio de 15 puntos presentado por los choferes. Entre las demandas clave están la escasez de diésel y GLP, ajustes en los precios del combustible, mejoras en las condiciones de las carreteras y aumentos salariales para el sector.
Tras un ampliado nacional en Santa Cruz con 11 federaciones, se aprobó un plan que comienza con 24 horas de paro y bloqueos el 5 de mayo, extendiéndose a 48, 72 horas e indefinido si no hay respuestas. Incluirá cierres de fronteras, bloqueos en capitales departamentales y vías fundamentales, afectando el transporte público, pesado e interprovincial.
Esta movilización se suma a acciones previas de la COB y choferes, como marchas en marzo para entregar pliegos petitorios, donde se exigía atender necesidades sectoriales ante promesas incumplidas. El gobierno ha intentado diálogos, pero la dirigencia califica las respuestas como insuficientes.