El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé se pronunció este viernes sobre la relación bilateral con Chile tras el proceso de acercamiento diplomático que impulsan los actuales gobiernos.

El gobierno de Rodrigo Paz y la política exterior está enfocada en cambiar la estrategia diplomática con Chile. El canciller Fernando Aramayo pidió «dejar atrás» la “victimización” en el tema marítimo para enfocarse en una agenda económica y cooperación.
Mediante su cuenta de X, Rodríguez Veltzé defendió el derecho al libre tránsito establecido en el Tratado de 1904 y argumentó que el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de 2018 no cerró la posibilidad de reconstruir una agenda de diálogo entre ambos países respecto a la mediterraneidad de Bolivia
De hecho, recordó que en 1937 Bolivia y Chile firmaron un acuerdo complementario al Tratado de Paz y Amistad de 1904, mediante el cual Chile reconoció y garantizó “el más libre y amplio tránsito” no solo para mercancías, sino también para personas que crucen por territorio chileno hacia o desde Bolivia.
El artículo 6 del Tratado establece que “la República de Chile reconoce en favor de la de Bolivia y a perpetuidad, el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico. Ambos Gobiernos acordarán, en actos especiales, la reglamentación conveniente para asegurar, sin perjuicios para sus respectivos intereses fiscales”.
Al respecto, el también expresidente de la otrora Corte Suprema de Justicia aseguró que “el explícito reconocimiento de las personas al libre tránsito en ‘todo tiempo y sin excepción’ merece especial atención frente a las políticas migratorias de Chile”.
Además, afirmó que esas medidas “contrastan con el propósito de construir puentes de una renovada buena vecindad”.
Los gobiernos de ambos países intentan impulsar la reconstrucción de las relaciones bilaterales. En las últimas semanas, ambos países activaron reuniones de alto nivel y expresaron su voluntad de avanzar hacia el restablecimiento pleno de relaciones diplomáticas.
El exmandatario también hizo una lectura histórica de los vínculos entre ambos países y señaló que existieron varios acercamientos diplomáticos que despertaron expectativas, aunque muchos de ellos fracasaron por la falta de acuerdos sobre la demanda marítima boliviana.
“A lo largo de la historia hubo acercamientos diplomáticos esperanzadores entre Bolivia y Chile. Algunos fructificaron, pero muchos otros referidos a la mediterraneidad boliviana naufragaron”, añadió.
Rodríguez Veltzé insistió en que el fallo emitido por la CIJ en 2018 no congeló la agenda bilateral. Por el contrario, consideró que la decisión judicial puede convertirse en una base jurídica común para retomar negociaciones y fortalecer la convivencia entre ambos Estados.
“El fallo de la CIJ de 2018 no congeló la agenda bilateral: al contrario, se convirtió en el instrumento clave para retomar negociaciones de buena vecindad”, señaló.
En ese marco, citó recientes declaraciones del presidente de la CIJ, Yuji Iwasawa, quien durante el acto por el 80 aniversario del tribunal en La Haya afirmó que incluso cuando los fallos no resuelven completamente una controversia, ayudan a aclarar el escenario jurídico y permiten mantener abiertos los canales de diálogo entre los Estados.
“Incluso cuando las decisiones de la Corte no resuelven completamente una disputa, siguen siendo importantes. Aclaran la situación jurídica, reducen la incertidumbre y proporcionan a los Estados una base común sobre la cual relacionarse”, citó Rodríguez Veltzé.
El exagente boliviano ante La Haya pidió no perder de vista el alcance de esas precisiones jurídicas en el proceso de acercamiento bilateral.
Las relaciones entre Bolivia y Chile muestran señales de distensión desde el inicio de contactos formales entre los cancilleres Fernando Aramayo y Francisco Pérez Mackenna.
Bolivia perdió el mar tras la Guerra del Pacífico (1879-1884), luego de aquel evento se reconfiguró la identidad nacional.
Chile consolidó su victoria con el Tratado de 1904, con lo que blindó su soberanía territorial. El vecino país otorgó libre tránsito y construyó el ferrocarril Arica-La Paz, aunque cualquier propuesta de salida al mar estuvo condicionada a exigencias chilenas.
El último intento boliviano por romper este aislamiento ocurrió ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya. En 2018, el tribunal falló a favor de Chile, y dictaminó que este país no tiene la obligación legal de negociar un acceso soberano al mar.
Este fallo “cerró” la vía jurídica internacional, y dejó a Bolivia en la misma situación de dependencia e incomunicación diplomática formal que mantiene con Chile desde la ruptura de relaciones en 1978.
Rodríguez Veltzé fue designado en 2013 por el expresidente Evo Morales como agente y embajador ante la corte de La Haya para la demanda marítima contra Chile, cargo que ejerció hasta 2019, con el objetivo de lograr una negociación por una salida soberana al océano Pacífico.
Pero, la CIJ rechazó la demanda presentada por Bolivia, que buscaba establecer la obligación de Chile de negociar una salida soberana al océano Pacífico para el país.
Sin embargo, el párrafo 176 de la sentencia de la CIJ, dicta: “La Corte agrega que su conclusión no debe entenderse como un impedimento para que las Partes continúen su diálogo y sus intercambios, en un espíritu de buena vecindad, para abordar los asuntos relativos a la mediterraneidad de Bolivia, cuya solución ambas han reconocido que es una materia de interés mutuo. Si las Partes tienen la voluntad necesaria, pueden emprenderse negociaciones significativas”.
La Razon