La reunión inició con tensión. Los maestros recibieron de manera hostil y con reclamos a la ministra de Educación, Beatriz García, como representante del Ejecutivo. Horas después, se acordó un cuarto intermedio hasta el sábado 16 de mayo. Un acuerdo entre ambas partes mantiene en reserva los puntos alcanzados en la reunión.

Tanto autoridades del Gobierno, como representantes de la dirigencia de la Confederación de Trabajadores de la Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) y sus 31 federaciones, acordaron no emitir declaraciones tras la mesa de diálogo, con el fin de no entorpecer el proceso y resguardar el avance de las conversaciones.
Sin embargo, un dirigente del magisterio señaló que “se va a definir si el magisterio nacional va a aceptar la propuesta del Ministerio de Educación, no podemos adelantar nada en este momento, pero, sí lo vamos a socializar con los maestros eso es lo que se ha quedado. Es lo que podemos informar, mientras estemos en este en este cuarto intermedio no vamos a parar las clases”.
Después de las 17:00, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, complementó el equipo de negociación del Gobierno para considerar el tema del incremento salarial que exigen los maestros.
El dirigente dijo que cada federación definirá si siguen las protestas porque se trata de una decisión orgánica de cada una de las instancias departamentales. En la sede de Gobierno, donde se realiza la movilización más fuerte la federación paceña definió que no se suspenderán las movilizaciones, pero tampoco suspenderán las clases.
Las decisiones de los profesores se toman primero en las asambleas que convoca a los profesores de base y luego las conclusiones se llevan a una conferencia nacional donde se adopta una posición sindical unificada para cualquier tipo de negociación con autoridades.
El Deber