El vocero presidencial José Luis Gálvez destacó “la iniciativa” de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) en el tratamiento de la Ley 1720 porque fue “una demanda histórica” impulsada desde los pequeños productores. Ahora, con su abrogación, se tiene que construir “un proyecto que abrace a toda Bolivia”.

“Se hizo el tratamiento de una demanda histórica de los pequeños productores que siempre decían sentirse discriminados porque no podían acceder a los créditos, pero también se ha escuchado a otros sectores de la Bolivia que amamos y nos han dicho que nuestra relación con la tierra es distinta. Se les ha explicado, pero ellos exigen que también sean contemplados en un nuevo proyecto de ley”, manifestó Gálvez en una entrevista con ‘ON – Otra Noche con Sissi Áñez’, programa que emite el Grupo EL DEBER.
Por lo tanto, prosiguió el vocero presidencial, tras “conversar” se ha llegado a la conclusión de que se debe construir “un proyecto que abrace a toda Bolivia”.
“Hay que reconocer al otro y entender que lo ve distinto. Puede ser que tengamos toda la razón desde nuestra perspectiva, pero nos va a hacer mucho bien prestarle oído al otro e incluirlos. Entonces, la posición del Gobierno es que se abroga ahora, pero animamos para que se presente y trate un nuevo proyecto”, agregó.
Desde hace varios días, se registran conflictos en La Paz y bloqueo de rutas en algunas vías del país debido al rechazo que despertó la Ley 1720, normativa que autorizaba cambiar de manera voluntaria la pequeña propiedad agraria a mediana propiedad.
Pero ahora, que esta normativa será abrogada, se espera que los conflictos bajen su intensidad en los próximos días.
Dentro de esta línea, Gálvez indicó que se ha logrado conversar con todos los sectores que están protestando, a excepción de la Central Obrera Boliviana (COB) porque “nunca quiso sentarse” a dialogar.
“Nos place decir que, en general, se ha conversado con gran parte de los sectores. Estamos construyendo puentes de solución y confiamos todavía que aún los más radicalizados van a reconocer que hay una realidad estipulada por el pueblo boliviano; que no quiere volver al pasado”, complementó.
Finalmente, Gálvez ve que “hay actores que fueron parte de la política” que están detrás de algunas de las movilizaciones.
“Tenemos que preguntarle a la gente ¿a quién le interesa que no funcione la democracia? Le interesa a quienes abusaron del Estado y creyeron que era su caja chica, a ellos no les beneficia. También se sienten amenazados los narcotraficantes que han tenido que enfrentar la mano dura de este gobierno”, concluyó.
El Deber