Las movilizaciones y bloqueos cumplen dos semanas en el país, siendo las ciudades de La Paz y El Alto las más afectadas por estas medidas por parte de la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores campesinos que ahora elevaron el torno y exigieron la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.

«Desde aquí quiero decir que se dejó de lado el pliego de sectores, el pedido único del pueblo movilizado es la renuncia y el alejamiento del presidente (Rodrigo Paz) por la falta de capacidad de solucionar los problemas estructurales de este país», afirmó Mario Argollo, ejecutivo máximo de la COB este jueves.
En ese contexto y con las dos muertes registradas en las últimas horas a raíz de los bloqueos, ni el Ministerio de Gobierno ni la Policía aún ejecutaron el plan de desbloqueo de las principales vías mientras se radicalizan las protestas. Eso sí, solo emitieron un comunicado en el que responsabilizan de esta situación a los afines al expresidente Evo Morales.
El miércoles, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que el Gobierno sostiene una estrategia orientada al diálogo para evitar confrontaciones entre bolivianos. Además, indicó que en distintas provincias de La Paz sectores sociales comenzaron a retirarse de las medidas de presión al advertir que estaban siendo “instrumentalizados por dirigentes muy cuestionados”.
Durante esta jornada, con 23 bloqueos registrados por la Administradora Boliviana de Caminos (ABC), no se observó movilización policial para despejar los puntos de bloqueos. El viceministro de Seguridad Ciudadana, Hernán Paredes, dijo que la abrogación de la Ley 1720 y la solución al conflicto relacionado con la calidad de los combustibles, por ello, considera que no existe razón de ser para mantener las medidas de presión.
“Estas movilizaciones son políticas y buscan desestabilizar al Gobierno. Son promovidas por dirigentes que se han beneficiado y no quieren perder esos privilegios de gobiernos pasados”, dijo Paredes.
Ante la llegada de mineros cooperativistas a la sede de Gobierno, previstas para este jueves, el comandante regional de El Alto, coronel Ángel Fernando Rojas, afirmó que la Policía Boliviana está en “estado de listeza” para poder actuar en cualquier situación.
“Estamos para garantizar los excesos que se puedan cometer en este tipo de protestas mal llamadas pacíficas”, indicó el jefe policial en entrevista con el canal estatal.
El Deber