Tras cumplirse un mes de bloqueos y cerco sobre La Paz, la Central Obrera Boliviana (COB) volvió a cerrar las puertas al diálogo con el Gobierno y ratificó la continuidad de las medidas de presión. No obstante, anunció que permitirá la circulación de ambulancias y de vehículos que transporten alimentos, medicamentos y oxígeno mediante un corredor humanitario.

“Lo que es corredor humanitario se dijo, sí. Se va a dar vía libre a lo que son emergencias, ambulancias, enfermos y cisternas que están trasladando oxígeno”, informó el dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Severo Marca.
La decisión fue asumida ayer durante un ampliado de emergencia de la COB que se prolongó por cerca de seis horas y se desarrolló a puertas cerradas. Según trascendió, los representantes de las organizaciones afiliadas expusieron las resoluciones de sus bases y evaluaron la coyuntura política antes de ratificar el rechazo a cualquier acercamiento con el Órgano Ejecutivo.
Los movilizados exigen acortar el mandato del presidente Rodrigo Paz y convocar a nuevas elecciones nacionales en un plazo de 90 días, una exigencia que también fue planteada por el expresidente Evo Morales, sobre quien esa una orden de aprehensión por trata y abuso a niñas.
“No quieren diálogo, no quieren nada. El único pedido que tiene ahora el pueblo es que el presidente Rodrigo Paz tiene que irse”, afirmó Jaime Solares, exdirigente sindical que actualmente actúa como vocero de la COBConsultado sobre si la organización descartaba definitivamente una negociación con el Gobierno, respondió: “Totalmente”.
Crece el desgaste
Mientras los dirigentes ratifican las medidas de presión, en distintas regiones comienza a crecer el malestar por las consecuencias económicas y sociales de los bloqueos. En municipios del norte de La Paz, productores de frutas, café, cacao, huevos y pollo, además de cooperativistas mineros, autoridades municipales y representantes vecinales, expresaron su preocupación por las pérdidas acumuladas y empezaron a organizarse para despejar las rutas hacia la sede de gobierno.
“Son 30 días de bloqueo que hemos podido soportar hasta aquí. Ya no se puede aguantar más. Nuestra gente está sufriendo y la economía del municipio está siendo seriamente afectada”, afirmó el alcalde de Tipuani, Fernando Vera, durante una reunión con sectores productivos y organizaciones sociales.
Posturas similares fueron expresadas por pobladores de Caranavi, Guanay, Teoponte, Mapiri y otras localidades yungueñas, donde el desabastecimiento de combustibles y Gas Licuado de Petróleo (GLP) comienza a afectar las actividades productivas.
El primer intento organizado de desbloqueo se produjo el sábado, cuando mineros, transportistas y productores se concentraron en Caranavi con el propósito de habilitar la ruta hacia La Paz, según reportes de medios locales.
El descontento también se refleja en El Alto. Juntas vecinales de zonas comerciales como Villa Dolores, Tejada Triangular y 12 de Octubre manifestaron su rechazo a los bloqueos y cuestionaron la representación de la COB.
Las críticas a la continuidad de las medidas de presión también surgieron en otros departamentos. Organizaciones de Chuquisaca, Tarija y Potosí expresaron preocupación por los efectos económicos del conflicto. En Cochabamba, activistas advirtieron que no permitirán un cerco como el de La Paz, mientras que en Sucre la agrupación Resistencia K’arapanza convocó a defender la convivencia pacífica. En Tarija, organizaciones campesinas también tomaron distancia de la postura que apunta a derrocar al gobierno del presidente Rodrigo Paz a través del voto popular.
El Deber