Bloqueos amenazan con quiebras y despidos masivos de empleados

Los bloqueos ya cobran una elevada factura sobre el aparato productivo. Gremiales, transportistas, microempresarios, artesanos e industriales coinciden en que el impacto no será únicamente logístico, sino una crisis de liquidez, caída de ventas, incumplimiento de pagos y riesgo de desempleo, por lo que demandan un plan de emergencia productivo que permita sostener la actividad económica en los siguientes meses.

“Producto de los bloqueos, más de 13.000 industrias y más de 150.000 trabajadores del sector industrial están afectados. Más allá de la solución política y social que atraviesa La Paz y Bolivia, se requieren dos planes concretos, uno inmediato coyuntural y otro integral-estructural”, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales.

Un diferimiento de impuestos, créditos y aportes sociales por al menos 90 días y el pago de servicios por consumo real y no por potencia contratada, son alguno de los pedidos que se repiten entre los operadores del transporte, el comercio minorista, la industria, las microempresas y los pequeños emprendimientos que viven del movimiento diario de la economía y que hoy trabajan al mínimo o dejaron de operar.

La postura de estos sectores apunta a evitar que la crisis se transforme en una ola de quiebras, desempleo y mora bancaria. 

Morales señaló que el daño económico más grave alcanza a rubros estratégicos como alimentos, bebidas y farmacéuticos. Indicó que el impacto acumulado tan solo por 25 días de paralización representa una pérdida de $us 428 millones en valor agregado, equivalente a $us 17 millones diarios que dejan de circular por la economía paceña.

La situación también repercute en el crecimiento nacional. La CNI subrayó que si bien el Fondo Monetario Internacional  (FMI) proyectaba una caída del PIB boliviano de -3,3% para 2026, los bloqueos podrían profundizar ese deterioro hasta cerca del -3,8%. A eso se suma la interrupción de exportaciones de minerales, textiles y manufacturas, que dejan de fluir a un ritmo de $ 5 millones por día.

ECONOMÍA DEL DÍA A DÍA

Mientras las grandes cifras muestran el tamaño de la afectación, el impacto más visible aparece en los sectores que dependen del ingreso diario. Comerciantes, pequeños negocios y trabajadores independientes comenzaron a reducir operaciones, cerrar temporalmente o endeudarse para intentar sostener sus actividades.

“Ocho de cada diez negocios se cerraron”, alertó Javier Aranda, secretario general de la confederación nacional de gremiales por cuenta propia, al describir la situación de los comercios en La Paz y El Alto. El dirigente señaló que muchas familias ya no logran cubrir gastos básicos debido a la paralización económica y al incremento del costo de los alimentos.

La crisis golpea especialmente a quienes tienen créditos vigentes. Gremiales, artesanos y transportistas advierten que ya no cuentan con ingresos suficientes para cumplir con las cuotas bancarias y temen entrar en mora en las próximas semanas. Por ello, uno de los pedidos más insistentes es un diferimiento o reprogramación de créditos.

En el transporte, la situación se agrava por la escasez de combustible. El dirigente de la Federación del Transporte Libre de La Paz, Limbert Tancara, aseguró que muchos choferes pasaron días enteros haciendo filas en surtidores sin lograr abastecerse y recordó que el sector arrastra pérdidas desde la distribución de gasolina de mala calidad denunciada meses atrás. 

“El ministro de Economía dijo que el transporte iba a tener un diferimiento de créditos y un crédito solidario, pero si ahora alguien va al banco nadie sabe nada”, cuestionó Tancara, quien además pidió que el Gobierno apruebe un decreto supremo para otorgar seis meses de gracia en créditos a sectores afectados.

Mora bancaria llegó a Bs 6.682 millones

Al cierre de abril de 2026, los créditos con atrasos mayores a 30 días llegaron a Bs 6.682 millones con un índice de 2,9%, de acuerdo con un reporte de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). Aunque la cifra presenta una leve reducción frente a los Bs 6,825 millones con un índice de 3% registrado en 2025, mantiene un nivel elevado en más de una década.

Entre 2011 y 2021, la mora bancaria se mantuvo en un rango de entre 1,5% y 1,9%, considerado uno de los periodos de mayor estabilidad del sistema financiero boliviano. Sin embargo, desde 2022 comenzó un deterioro gradual: ese año la mora subió a 2,2%, luego escaló a 2,9% en 2023 y alcanzó un pico de 3,2% en  el año 2024. La ASFI señala que en el caso de los préstamos, Santa Cruz concentra la mayor cartera de créditos del país, con Bs 97.344 millones. Le siguen La Paz, con Bs 58.550 millones, y Cochabamba, con Bs 39.117 millones.

Los microcréditos continúan siendo los más extendidos dentro del sistema financiero. Este tipo de financiamiento, utilizado principalmente por pequeños negocios y trabajadores independientes, representa el 31% del total de la cartera, con un monto de Bs 72.035 millones. En segundo lugar se ubican los créditos empresariales, que alcanzan el 25,3% y suman Bs 58.926 millones al cuarto mes del año. 

Diésel para Pando llegará por Perú

Ante las dificultades para abastecer de combustibles a las regiones amazónicas del país, autoridades de Pando y Beni comenzaron a gestionar rutas y mecanismos alternativos para garantizar el suministro de diésel y gasolina. En el caso de Pando, el carburante ingresará de manera excepcional por territorio peruano, mientras que Beni avanza en negociaciones con empresas brasileñas para concretar una importación directa desde el estado de Rondonia.

“Es un alivio necesario, el tema del diésel sobre todo. Dejar en claro a la población que hablamos solo en el tema de diésel, que ya se está viendo otros mecanismos para la internación de gasolina”, indicó la presidenta de la Brigada Parlamentaria de Pando, Jhaneline Kerdy.

La autoridad indicó que se prevé que las cisternas lleguen en aproximadamente dos días a Pando y explicó que el abastecimiento será posible por gestiones que se realizaron de manera conjunta con el Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la Cancillería.

Según Kerdy, inicialmente se tenía registro de 77 cisternas detenidas en Desaguadero y que se espera confirmar cuántas de estas podrían ingresar al departamento pandino.

Correo Del Sur