El dirigente del transporte Herland Melgar cuestionó la gestión del Gobierno frente a la crisis de abastecimiento de diésel y rechazó el argumento oficial de que la distribución del combustible se encuentra normalizada.

“Si estuviera bien, ¿por qué estamos haciendo cola?”, cuestionó Melgar, al señalar que entre el 80% y 90% de los camiones y buses se encuentran actualmente realizando filas para conseguir combustible.
Las declaraciones fueron realizadas este lunes en Santa Cruz, en medio de una reunión entre representantes del sector productivo, ejecutivos de YPFB y dirigentes del Comité pro Santa Cruz, convocada para analizar la escasez de combustibles y las dificultades generadas por el Decreto Supremo 5676.
El dirigente sostuvo que el incremento del precio del diésel para los grandes consumidores, establecido mediante este decreto supremo, no estuvo acompañado por una mejora en la disponibilidad del producto. “¿Tenían el combustible? No, no tenían”, afirmó.
A su juicio, el decreto terminó generando perjuicios, especulación y un incremento del precio del combustible, con efectos que se trasladan al resto de la economía. “Automáticamente la canasta familiar” se ve afectada, señaló Melgar, quien expresó además su preocupación por el impacto que la falta de diésel puede tener sobre la producción de alimentos.
Piden abrogar el Decreto 5676
Melgar sostuvo que la demanda del transporte y de otros sectores es la abrogación del Decreto 5676, en lugar de modificaciones parciales a la norma.
“La petición del pueblo es una abrogación”, afirmó, y calificó como “irracional” mantener una medida que, en su criterio, no resolvió el problema central del abastecimiento.
El dirigente también respondió a las denuncias oficiales sobre transportistas que presuntamente comprarían combustible para revenderlo. “Que los denuncien y los metan presos, sencillo, clarito. El que comete delito tiene que ir a la cárcel”, afirmó.
Sin embargo, añadió que también deberían asumir responsabilidades las autoridades que incumplan sus funciones en la solución de la crisis.“Ninguna solución estructural” en 10 meses
Melgar reconoció que la solución a la crisis de combustibles requiere cambios de fondo y que la subvención no ha resuelto el problema. “La subvención no ha sido la solución del problema”, sostuvo, al señalar que el esquema de subsidios se arrastra desde hace décadas y se profundizó durante los últimos 20 años.
El dirigente admitió que una transformación estructural no puede concretarse de manera inmediata y que cualquier cambio tendrá un impacto sobre la población. No obstante, cuestionó que durante los primeros 10 meses del actual Gobierno no se haya avanzado, en su criterio, hacia una solución de largo plazo.
“En 10 meses no se va a transformar de forma inmediata, lo entendemos, lo sabemos”, afirmó. Pero consideró que el Gobierno debería mostrar una mayor voluntad para avanzar hacia cambios que reduzcan el impacto sobre la población.
Transporte ve viable la importación directa
Respecto a la propuesta de permitir que los sectores productivos importen combustible directamente y con excepciones tributarias, Melgar recordó que el transporte ya había planteado esa alternativa hace aproximadamente dos años.
Consideró que la liberalización de las importaciones permitió el ingreso de nuevos operadores al mercado, pero advirtió que la medida todavía no garantiza un abastecimiento suficiente. “Hay importadores que están trayendo combustible, pero aparentemente no termina siendo la solución del problema, porque además no hay en la cantidad necesaria”, sostuvo.
A esto sumó otro problema: la existencia de precios diferenciados.
Para Melgar, la importación directa puede ser parte de la solución, pero no debe presentarse como la respuesta definitiva. “Podría ser una alternativa, sí, pero definitivamente es una solución alternativa también”, afirmó.
El dirigente insistió en que el problema de fondo continúa siendo responsabilidad del Gobierno: garantizar un suministro suficiente y establecer un mecanismo que permita superar de manera sostenible la escasez de diésel.
El Deber