Maletas de Marset desatan acusaciones cruzadas y tensiones en el mando policial

La captura de Sebastián Marset, presentada en marzo como un golpe al narcotráfico, enfrenta siete meses después a los policías que participaron en el operativo. Las acusaciones por maletas y una caja fuerte abrieron una pesquisa sobre las órdenes y la información recibida por el entonces comandante general de la Policía Boliviana Mirko Sokol.

El uruguayo, acusado de dirigir una red internacional de tráfico de cocaína y legitimación de ganancias ilícitas, había eludido otro operativo en Santa Cruz el 29 de julio de 2023. Fue capturado el 13 de marzo de 2026 en una vivienda del barrio Las Palmas y expulsado ese mismo día a Estados Unidos, adonde fue trasladado por agentes de la DEA para enfrentar cargos. Según el Gobierno, la captura fue ejecutada por policías bolivianos.

Cuatro maletas sin contenido

El martes 27 de octubre, una comisión fiscal encontró cuatro maletas vacías en instalaciones del Grupo Especial de Acciones Tácticas (GEAT), en La Paz, después de que el capitán Guillermo Junior Ruiz Guzmán señalara dónde podían estar. Ayer, el fiscal Gabriel Gutiérrez confirmó el hallazgo, pero advirtió que debe comprobarse si son las mismas que salieron de la casa de Marset.

“Lo que tenemos que establecer justamente es esta hipótesis que se manejaba por los medios de comunicación sobre la existencia de sumas elevadas de dinero, joyas, relojes”, declaró. La Fiscalía tampoco halló allí la caja fuerte y busca reconstruir el traslado, inventario y custodia a merced de una denuncia promovida desde la Policía sobre la eventual sustracción de dinero y joyas que estaban en poder de Marset.

Versiones entre oficiales

La abogada de Ruiz, Zuleika Lanza, aseguró que su defendido recibió órdenes del entonces director nacional de Inteligencia coronel Óscar Fernando Moreno para localizar determinadas maletas y retirar una caja fuerte. Sostuvo que transmitió instrucciones superiores y no se apropió de bienes. Ruiz dijo que las maletas llegaron desde Santa Cruz a  La Paz por orden de Moreno.

Desde la clandestinidad, el teniente coronel Erick Correa, jefe del equipo que capturó al uruguayo, señaló a Ruiz como el efectivo que introdujo una maleta en una camioneta. Dijo reconocerlo en las imágenes por la voz y un pantalón verde y aseguró que quedó a cargo de 17 policías después de la captura. La imputación admite que parte de los videos difundidos no permite identificar a los efectivos.

Juan Marcelo Ferrufino, detenido preventivamente, sostiene que se encontraba en una segunda vivienda. Su abogado Freddy Velásquez afirmó: “Él nunca ha estado en la primera casa de seguridad donde se lo ha agarrado al señor Marset”. El mismo jurista transmitió a EL DEBER la posición de Moreno, quien niega irregularidades: “Es todo falso”.

Velásquez aseguró que los bienes fueron inventariados y una caja fuerte entregada a la Fiscalía.

El mando bajo cuestionamiento Abel Loma, abogado del excomandante Sokol, afirmó que su defendido conoció el operativo “con posterioridad” y recibió informes genéricos de Moreno. Sokol había advertido, tras la captura, que existían indicios de filtraciones policiales en favor de la organización criminal.

La senadora Elena Pachacute anunció que solicitará un informe escrito al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, sobre la cadena de mando. El coronel del servicio pasivo Ángel Saavedra cuestionó que no se hubiera informado a los superiores. “Se han comido al Inspector, al Subcomandante y al Comandante”.

Las diputadas Sandra Rivero y Kalime Moreno reclamaron mayor información. “¿Se sustrajo dinero, no se sustrajo? Exigimos respuestas”, dijo Moreno. El fiscal Gutiérrez informó que pidió certificaciones para identificar a todos los participantes.

El Deber