El Movimiento Al Socialismo (MAS) mostró ayer un nuevo escenario de coordinación política. El expresidente Evo Morales, que sostuvo un encuentro con legisladores del oficialismo, aseguró la unidad de su partido sobre la base de su propio liderazgo y anunció un respaldo pleno a la gestión del presidente Luis Arce, un apoyo “no solo con la bancada, sino también con movimientos sociales”.

“Decidimos estar unidos, pero también (analizamos) cómo defender nuestro proceso. Habrá reuniones permanentes. Cada tres meses (tendremos) una reunión”, sostuvo el exmandatario después del encuentro realizado en La Paz.
Tras la llegada de Arce al poder, el MAS enfrentó tensiones internas, muchas de ellas vinculadas con la selección de candidatos para las elecciones subnacionales y demandas de renovación interna, así como pugnas por ganar espacios de poder en el Ejecutivo.
“Hay disputas e intereses internos no solo entre legisladores del MAS, sino también entre organizaciones sociales. Al cohesionar al MAS, Morales sale beneficiado, pues queda en una mejor posición al interior del partido” señaló el politólogo Marcelo Arequipa.
Morales fue cuestionado por las mujeres campesinas y una facción de los interculturales por su papel en la crisis de 2019, cuando dejó el país tras su renuncia al cargo. Pero al mismo tiempo fue respaldado por sectores leales, como los cocaleros de Chapare.
En esa región se reunió con empresarios cruceños y convocó a sus exministros para una evaluación. La semana pasada, el vicepresidente David Choquehuanca aseguró que Arce gobierna con el gabinete y que Evo es el líder del partido.
“Tomando en cuenta que hubo una interrupción de la democracia, es necesario generar mayor conciencia y unidad en la estructura del MAS, evidenciando ciertas discrepancias del por qué sucedió todo eso”, afirmó el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, después de la reunión.
El encuentro se desarrolló en el marco de las reuniones preparatorias del próximo congreso orgánico del MAS, previsto para el 4 de agosto en el trópico de Cochabamba. En ese evento no se debatirá una renovación de dirigentes, precisó Morales, pero anticipó que los legisladores de su partido ahora tendrán un papel activo en la “formación de nuevos cuadros antimperialistas”.
“Entendemos que al inicio hay desentendimientos, pero a partir de este momento todo superado y todos con nuestro proceso de cambio”, insistió el expresidente, quien durante la reunión admitió que el partido también enfrentó desacuerdos por “lecturas políticas distintas” frente a los desafíos que enfrenta el país y que deben se resueltos por la gestión de Arce.
En el encuentro, de acuerdo con varios legisladores, se hizo un análisis de la situación política regional, sin pasar por alto los posicionamientos respecto al caso “golpe de Estado”.
El diputado Juan José Jáuregui explicó que en la reunión se realizó una evaluación “departamento por departamento” para resolver los problemas internos. “Nuestro mayor reto pasa por garantizar la unidad y apoyar a Luis Arce”, dijo.
Arequipa aseguró que el debate en el MAS es varios niveles que sobrepasan los posicionamientos de “ala dura o ala blanda”.
El Deber
