El alza de precios en productos alimenticios de la canasta familiar golpea fuertemente la economía de los hogares en La Paz y El Alto a causa de los conflictos sociales.

Según amas de casa, los precios en ambas ciudades se incrementaron el doble y triple desde hace semanas en que se prolongan los bloqueos de las carreteras.
«Realmente estamos sobreviviendo. Antes se iba al mercado con 300 bolivianos para comprar productos alimenticios y ahora necesitas por lo menos 1.000 bolivianos para comprar pollo o carne, verduras, frutas y otros«, comentó Verónica Vidaurre, vecina en un barrio cerca del aeropuerto de El Alto.
Vidaurre mencionó que viven momentos dramáticos por la conflictividad social en la urbe alteña..jpeg?cw=1080)
Emapa vende el kilo de pollo a Bs 35/APG
Añadió que no hay alguna entidad municipal que se preocupe de realizar controles en los mercados de abasto, donde los vendedores hacen «su agosto».
Otra ama de casa, que vive en la zona sur de La Paz, dijo que en un 300% por lo mínimo se encarecieron los precios de productos alimenticios y se necesita más de 700 bolivianos para comprar solo lo básico para unos días en una familia de 4 a 6 miembros.
Añadió que antes se iba con un presupuesto de 200 bolivianos y 250 bolivianos para comprar en un mercado de abasto.
Los productos alimenticios aumentaron considerablemente, como el kilo de pollo de Bs 16 a Bs 56, el kilo de carne de res de 90 a 200 bolivianos, el maple de huevos (40 unidades) de 36 a 150 bolivianos y el kilo de pescado de 25 a 80 y 90 bolivianos.
En verduras la libra de haba de 3 a 12 bolivianos, la libra de arveja de 4 a 14 bolivianos, tres unidades medianas de zanahoria de 2 a 12 bolivianos, tres unidades de tomate de 4 a 15 bolivianos y la libra de espinacas de 6 a 14 bolivianos.
Vidaurre advirtió que, si el presidente Rodrigo Paz no reacciona y los sectores en conflicto no ceden, la población alteña no aguanta una semana más.

En instalaciones de Emapa se registran filas para comprar alimentos a un bajo costo, en comparación a los mercados de abasto.
El 70% de la mayoría de los paceños son trabajadores informales, sin sueldo y viven al día, pero en la actualidad no pueden salir a trabajar con normalidad por la situación social en la sede de gobierno.
El Deber