A nueve años de su inauguración, el Museo de la Revolución, ubicado en Orinoca, Oruro, tierra natal del expresidente Evo Morales, permanece cerrado y sin una función definida, mientras el Gobierno analiza qué destino tendrá la infraestructura.

El viceministro de Culturas, Andrés Zaratti, informó que se realizan gestiones junto a autoridades locales y la Asamblea Legislativa para definir una alternativa para el espacio, que fue construido durante la gestión de Morales y que actualmente no presta ningún servicio al público.
El museo fue inaugurado en 2017 con una inversión aproximada de 7 millones de dólares y tenía como objetivo exhibir objetos personales, reconocimientos y elementos vinculados a la trayectoria política del entonces mandatario.
Zaratti cuestionó que la obra no haya generado los resultados esperados y afirmó que “ha sido un gasto por parte del país y que todavía no hay un grado de recuperación”, al referirse a los recursos destinados para su construcción y funcionamiento. Recordó que el cierre del museo se mantiene desde la gestión del expresidente Luis Arce y señaló que una de las dificultades es su ubicación, debido a que se encuentra en una zona alejada.
Correo Del Sur