ANAVIT se opone a la abrogación de la Ley 1720

El vocero de la Asociación de Industriales Vitivinícolas (ANAVIT), José Luis Sánchez, informó este jueves que el sector no está de acuerdo con la decisión del Gobierno de enviar a la Asamblea Legislativa Plurinacional el tratamiento de la Ley 1720 para analizar su posible abrogación o derogación, tras las fuertes protestas del sector campesino.

Según Sánchez, la Ley 1720, de “Conversión de Tierras”, resulta clave para la cadena productiva uva–vino–singani, porque permite una mejor titularidad y formalización de pequeñas propiedades rurales, facilitando acceso a créditos y seguros.

El vocero advierte que un eventual retiro de la norma podría frenar proyectos de inversión, generar incertidumbre jurídica y afectar la capacidad de los vitivinicultores para consolidar sus unidades productivas.

El anuncio del ajuste legislativo se dio tras un acuerdo entre el presidente Rodrigo Paz y la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), que pidió la abrogación de la norma por considerarla favorable a grandes empresarios y perjudicial para la tierra comunitaria.

Frente a ello, Sánchez sostiene que la solución no es eliminar la ley, sino perfeccionarla con diálogo tripartito entre gobierno, empresarios y organizaciones campesinas, para preservar avances productivos sin afectar derechos territoriales.

Desde ANAVIT recomiendan que el Órgano Legislativo escuche también a las organizaciones vitivinícolas antes de decidir sobre la Ley 1720, subrayando que la industria vino–singani representa empleo, exportaciones y desarrollo regional, especialmente en Tarija y el sur de Bolivia.