Bloqueo en la ruta Santa Cruz-Beni eleva rechazo al incremento del diésel

Un bloqueo en el puente San Pablo interrumpió ayer el tránsito por la carretera Santa Cruz-Beni, dejó vehículos varados y obligó a suspender las salidas de buses desde Santa Cruz hacia Trinidad. Productores del municipio San Andrés, provincia Marbán, instalaron la medida para exigir la abrogación del Decreto Supremo 5676, cuestionado por el nuevo esquema de precios del diésel.

Hasta el lugar llegó un contingente militar, debido a que el estado de excepción prohibe los  bloqueos. Sin embargo, los uniformados optaron primero por el diálogo.

Un efectivo se acercó a los movilizados con un documento en la mano. Reconoció su derecho a expresar el reclamo, pero les recordó que el cierre de vías está prohibido porque vulnera la libre transitabilidad y afectaba los derechos de otras personas.

El intercambio tuvo momentos tensos, aunque no derivó en un enfrentamiento. Los productores defendieron su demanda y los militares insistieron en despejar la vía. Finalmente, las partes acordaron ingresar en un cuarto intermedio mientras se buscaba una salida al conflicto.

El DS 5676 fijó un precio referencial de Bs 18 por litro para determinados consumidores directos y grandes compradores, pero mantuvo el valor de Bs 9,80 para quienes cargan combustible en los tanques de sus vehículos.

Yapacaní salió a las calles

La protesta en la ruta a Beni estuvo precedida por otra movilización en Yapacaní. Un día antes, productores otros sectores marcharon por las calles de ese municipio del Norte Integrado para exigir que el Gobierno deje sin efecto el decreto.

Autoridades nacionales llegaron a la zona para dialogar con los manifestantes y evitar un nuevo bloqueo. Tras la negociación, los movilizados declararon un cuarto intermedio y otorgaron 48 horas para que su demanda fuera transmitida al presidente Rodrigo Paz y analizada por el gabinete ministerial.

Los sectores sostienen que el decreto es discriminatorio porque establece valores distintos para un mismo producto y, además, no consiguió garantizar el abastecimiento. Las filas continúan afectando el transporte, la producción y el traslado de alimentos.

Críticas de los empresarios

La preocupación también llegó al sector empresarial. El presidente de Cainco, Jean Pierre Antelo, afirmó que mantener dos precios para el diésel incentiva el mercado negro y la corrupción. A su juicio, cualquier apoyo debe aplicarse mediante mecanismos focalizados y no por medio de valores diferenciados.

“Compartimos la preocupación de los sectores, el decreto no cumplió el objetivo. Sí es necesario abrogarlo, derogarlo, cambiarlo, modificarlo, pero debe haber abastecimiento, debe haber un sinceramiento de precio y debe solucionarse de manera urgente”, señaló.

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) convocó para hoy, desde las 9:00, a un congreso extraordinario en Warnes. Participarán dirigentes productivos de Santa Cruz y representantes de otros departamentos.

El presidente de la CAO, Klaus Frerking, anticipó que la demanda central será la abrogación de la norma. El sector considera que el nuevo precio eleva los costos de producción, golpea a quienes necesitan grandes volúmenes y puede trasladarse al precio de los alimentos.

El encuentro deberá definir las medidas que asumirá el agro frente al Gobierno. Llega después de movilizaciones en el Norte Integrado y del corte de la carretera Santa Cruz-Beni, pero también en medio de un problema que permanece sin solución: el combustible sigue escaso y las filas en los surtidores no desaparecen.

El Deber