Bolivia vivió este lunes una jornada marcada por marchas, bloqueos, protestas y enfrentamientos en distintos departamentos, en medio de reclamos salariales, demandas por ítems educativos, escasez de combustible y conflictos sociales que afectan carreteras y el abastecimiento de alimentos.

En Tarija, trabajadores afiliados a la Central Obrera Departamental (COD) realizaron una multitudinaria marcha por el centro de la ciudad hasta la plaza Luis de Fuentes. Los movilizados exigieron al Gobierno atención a su pliego petitorio, entre ellos el incremento salarial, y advirtieron con asumir medidas más drásticas si no reciben respuestas.
En Santa Cruz, maestros urbanos cumplieron un paro de 24 horas y marcharon hasta instalaciones de la Dirección Departamental de Educación. Algunos docentes se encadenaron en puertas de la entidad para exigir más de 3.000 ítems y una respuesta de las autoridades nacionales.
La tensión también llegó a La Paz, donde se registraron enfrentamientos entre movilizados de la Central Obrera Boliviana (COB) y efectivos policiales en inmediaciones de la plaza Murillo. Los manifestantes lanzaron petardos hacia el contingente policial en las calles Mercado y Ayacucho, mientras la Policía intervino para despejar el sector y controlar el acceso al centro político del país.
En Cochabamba, el desabastecimiento de gasolina agravó el malestar ciudadano. Decenas de conductores realizaron largas filas en estaciones de servicio en busca de combustible, en una jornada marcada por la incertidumbre y la preocupación de transportistas y usuarios particulares.
La capital valluna también fue escenario de protestas del magisterio urbano. Maestros marcharon hasta la Dirección Departamental de Educación y bloquearon los accesos a la institución en rechazo al anuncio de descuentos salariales y para exigir atención a su pliego petitorio.
Las movilizaciones del sector educativo se extendieron además a Sucre, Chuquisaca, donde docentes urbanos y rurales instalaron puntos de bloqueo cerca de unidades educativas desde primeras horas de la mañana. El paro nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia provocó la suspensión de clases en colegios fiscales y de convenio.
Los efectos de los bloqueos también comenzaron a sentirse en el abastecimiento de alimentos. En Cobija, Pando, representantes del Control Social Nacional alertaron sobre la escasez de huevo, verduras y otros productos básicos debido a las interrupciones en las rutas que conectan a la región con el occidente del país. Según denunciaron, comerciantes y consumidores enfrentan dificultades para acceder a productos esenciales que llegan habitualmente desde La Paz.
En Oruro, varios puntos de bloqueo complicaron el tránsito en rutas estratégicas. Autoridades reportaron cortes en la carretera hacia La Paz, a la altura de Caracollo, y en la vía hacia Potosí, en el cruce Huanuni, ambos protagonizados por sectores del magisterio.
Mientras tanto, maestros rurales mantienen un bloqueo de 48 horas en la carretera de Yucumo, en el departamento del Beni, situación que dejó restringida la conexión terrestre entre Trinidad y la sede de gobierno.
En Uyuni, las protestas del magisterio también escalaron con la toma de instituciones públicas, suspensión de clases y bloqueos de carreteras. Maestros urbanos ocuparon oficinas estatales y dependencias vinculadas al Ministerio de Trabajo, mientras el magisterio rural instaló puntos de bloqueo en la ruta Uyuni–Potosí.
Entretanto, el Gobierno pretende sentarse con todos los sectores para atender sus demandas.
La Razon