La aprehensión del expresidente Evo Morales no está cerca ni será fácil porque está parapetado en su región donde espera provocar muertos si es que se lleva adelante un operativo, dijo este lunes el canciller del Estado, Fernando Aramayo, quien añadió que el Gobierno no está dispuesto a ofrendarle una vida al líder cocalero.

“Lo que él quiere es que se vayan a buscarlo y provocar muerte, no se le va a entregar ni una sola muerte más a este señor. Ahí los mecanismos policiales y de la justicia. Se van a activar, pero, no se le puede dar gusto de ir a un espacio donde él está atrincherado, donde él está queriendo provocar muerte”, dijo Aramayo.
La denominada ‘marcha por la vida’ protagonizada por afines al expresidente llegó este lunes a la ciudad de La Paz. Fue una esmirriada columna que no tuvo ninguna repercusión en la movilización- Más bien, las marchas de maestros rurales y mineros asalariados fueron los sectores que provocaron la violencia en La Paz.
El Gobierno considera ‘directo responsable’ de todos los sucesos al exmandatario y sus afines, sin embargo, este lunes, los otros grupos como mineros asalariados, fabriles, gremiales, transportistas y maestros urbanos, se alejaron de los evistas, marcharon más temprano y asediaron la plaza Murillo, sin participación de los evistas quienes ‘desaparecieron’ del conflicto y no se supo hacia dónde se fueron.
“No hemos querido nosotros entregarle una sola vida más a este señor que encabeza un movimiento que le está costando vidas, una vez más, al país, porque no es la primera vez”, dijo en alusión a la escasa respuesta que hay desde el Estado para desbloquear las carreteras que ya entraron a su tercera semana sin que exista una intención real del Gobierno para despejar los caminos.
En su criterio, siempre hay una forma de cumplir y hacer cumplir las órdenes judiciales. En alusión a la aprehensión y los tiempos que maneja el Gobierno, describió la existencia de “mecanismos”, para hacer que la gente responda ante la ley.
El Deber