El presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente, Sergio Kosky, advirtió que el sector atraviesa una situación crítica debido a los bloqueos y a una deuda acumulada de cinco meses por parte de YPFB, escenario que estaría llevando a varias empresas al borde de la quiebra.

Kosky explicó que las mayores dificultades para el transporte de combustibles se concentran en el occidente del país, donde los bloqueos obligaron a habilitar corredores humanitarios con apoyo de la Policía, la Cruz Roja, la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales.
“En el sector occidente sí ha estado más agudo, ha tenido que ser a través de un corredor humanitario para hacer llegar las unidades a La Paz”, señaló.
Indicó que en rutas provenientes de Paraguay y Argentina las interrupciones fueron menores y esporádicas, aunque reconoció que en zonas como San Julián la conflictividad alcanzó niveles más radicales.
El dirigente afirmó que el impacto económico para el sector es “millonario” y lamentó que Bolivia continúe atrapada en ciclos recurrentes de bloqueos que afectan la producción y la actividad económica.
“Un país que vive bloqueando y bloqueando no puede ser productivo”, sostuvo.
Kosky señaló que la situación se vuelve aún más compleja debido a la falta de pagos de YPFB, que —según indicó— mantiene obligaciones pendientes desde enero.
“Diciembre es la última vez que pagaron. Se debe desde enero en adelante”, afirmó.
El presidente de los cisterneros comparó la situación del sector con la imposibilidad de subsistir varios meses sin ingresos y cuestionó cómo las empresas pueden mantenerse operativas en medio de la crisis.
“Con cinco meses sin pago, ¿quién subsiste? Nadie”, manifestó.
Explicó que las compañías de transporte enfrentan altos costos operativos relacionados con combustible, neumáticos, repuestos y mantenimiento, mientras continúan prestando servicios sin recibir desembolsos pendientes.
Kosky reveló además que el sector analiza medidas drásticas ante la falta de respuestas y no descartó suspender el carguío de combustibles si la estatal petrolera no regulariza la deuda.
“Ya estamos que tiramos la toalla. Quizá no vayamos al bloqueo, pero sí quizá dejemos de cargar”, advirtió.
El dirigente tiene previsto reunirse con ejecutivos de YPFB para buscar una salida al conflicto financiero que atraviesa el sector, mientras crece la preocupación por el abastecimiento de combustibles y el impacto económico de los bloqueos en distintas regiones del país.
El Deber