La discusión sobre la coparticipación tributaria y el dominio de los impuestos se convirtió en un tema central dentro de la agenda del modelo “50-50”. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó que existe consenso para debatir la viabilidad de que ciertos tributos pasen a dominio departamental.

Sin embargo, aclaró que este análisis debe considerar que no todos los departamentos poseen las mismas capacidades de recaudación ni las mismas potencialidades económicas.
Un cambio que se propone es la modificación de los criterios de distribución de ingresos, que actualmente se basan casi exclusivamente en la población. El Gobierno sugiere incluir factores de esfuerzo fiscal, eficiencia y justicia distributiva para premiar a aquellas regiones que mejoran su recaudación y estabilizan sus cuentas.
De esta manera, la coparticipación no sería solo una transferencia de recursos, sino un incentivo a la buena gestión financiera subnacional.
Respecto a los tiempos de implementación, las autoridades prevén que los primeros pasos concretos se den junto con el Presupuesto General del Estado 2027. Esto incluiría leyes conexas y modificaciones normativas que permitan aplicar los nuevos criterios de distribución e ingresos.
Mientras se construye este presupuesto, el Gobierno mantiene la apertura para discutir qué tipos de coparticipación son los más adecuados para las necesidades presentes y futuras de cada uno de los nueve departamentos.
El Viceministro de Autonomías, en conferencia de prensa, añadió que este debate sobre recursos también debe integrar a los municipios y autonomías indígenas, quienes enfrentan desafíos económicos muy grandes.
La “Agenda 50-50” pretende ser un proceso donde los planteamientos de todas las entidades territoriales sean escuchados para lograr una reforma tributaria equitativa, por lo que la viabilidad del modelo depende de una construcción colectiva que no se limite a una sola norma nacional.
Correo Del Sur